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5/2/11

Como entender a las mujeres: Las 10 frases que ellas más usan y su verdadero significado



Las 10 frases que ellas más usan y su verdadero significado:
La revista Alemán-Mujer/Mujer-Alemán ha publicado una lista de las diez palabras o expresiones que más usan las mujeres, además se explica el significado exacto que ellas les dan.
1.- OK: Es la palabra más socorrida para finalizar un discurso. Cuando quieren decir que la discusión ha terminado y que es momento de que te calles.
2.- CINCO MINUTOS: Es lo que contestan cuando se les pregunta cuánto más tardarán en arreglarse (y en realidad significa media hora), pero cinco minutos son efectivamente cinco minutos si ellas te los conceden para que termines de hacer tus cosas.
3.- NADA: Significa todo, es la calma antes de la tormenta. Discusiones que empiezan con NADA, normalmente acaban con OK (Ver punto 1).
4.- NO HAY PROBLEMA: o alguno de sus equivalente como "no me molesta" o "hazlo". En realidad significan que te meterás en problemas si lo haces.
5.- GRAN SUSPIRO: Es en realidad una palabra y si tu chica suspira hondamente probablemente signifique que eres un imbécil y que no sabe de dónde sacar más paciencia.
6.- ¡MUY BIEN!:Quiere decir que meditará antes de hacerte pagar por tu osadía.
7.- GRACIAS: Ante esto más vale no preguntar, limítate a contestar “de nada”.
8.- DA IGUAL: Forma femenina de mandarte al diablo.
9.TRANQUILO, DEJALO ASÍ: Esto quiere decir que en repetidas ocasiones lo haz hecho mal así que no debes molestarte por hacer algo que ella hace mejor. Podrás preguntar “¿qué pasa?” a lo que ella contestará…( ver punto 3).
10.- AAAHHH…: Si no cree tu explicación dirá esto pero ten por seguro que seguirá investigando para conocer la verdad.

21/10/10

Diferencias entre hombres y mujeres - Dra. Pilar Sordo


"El hombre vive y olvida, en cambio la mujer está programada para retener"
La única fórmula es decidirse a ser feliz. Hacerse cargo de la propia vida.

Considerada "gurú" de las mujeres latinoamericanas, la psicóloga chilena Pilar Sordo rechazó ser ministro de Piñera. Aquí, explica cómo rescatar el amor en nuestra apurada época.
Pilar Sordo es una especie de sismóloga, experta en "terremotos del alma", y dueña de una biografía tan llena de medallas como de cicatrices. Con un divorcio y una viudez a cuestas, sus libros sobre relaciones de pareja y seducción se han convertido en fenómeno de ventas, es cada vez más requerida para charlas colectivas (recientemente se presentó en Buenos Aires y Rosario) y sus videos son descargados una y mil veces en YouTube. En entrevista con LN R , en las oficinas del Instituto Profesional Ipege de Santiago, del cual es rectora, repasa algunas de las ideas que la han convertido en una suerte de "gurú" de la mujer latinoamericana, con una fama que a ella no parece sorprenderle.
-Muchos destacan su resiliencia, su capacidad de volver a ponerse de pie después de golpes muy duros. ¿Cuál ha sido la receta?
-Mi capacidad de superación tiene que ver con dos elementos: el primero es que creo profundamente en Dios y confío en que todo ocurre por y para algo. Lo otro es que tengo muy buen sentido del humor. Yo creo que cuando se juntan esas dos cosas, se puede potenciar el crecimiento personal, y eso te permite volver a pararte después de varios dolores.
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¿Por qué se interesó en la relación entre hombres y mujeres?
-Partí con eso en el Viva la diferencia [ver recuadro De las librerías a la TV ], después de mi separación matrimonial, hace ya casi cinco años. Comencé a preguntarme qué había pasado y, producto de ello, empecé a trabajar en talleres con parejas, donde descubrí que los hombres y las mujeres tenían lenguajes distintos para expresar los conflictos. A partir de eso, decidí armar esta investigación, primero en Chile y luego en América latina, porque me molestaba mucho este eslogan de "hombres y mujeres somos iguales", que es muy distinto a hablar de igualdad de oportunidad o equidad de derecho. El concepto de igualdad nos ha hecho mucho daño. Nos ha hecho más competitivos de lo que naturalmente somos y evita las complementariedades, que es a lo que apunto en mi investigación. Ahí descubrí 16 diferencias estructurales, que no dependen de la cultura, y que en el fondo implican el concepto del Viva la diferencia como una fiesta o como una celebración de valorar lo distintos que somos.
-¿Cómo describiría usted esos distintos procesos mentales?
-Son muchas las cosas distintas. Hay algo clave: la tendencia retentiva de las mujeres versus la experiencia de soltar de los hombres. A partir de esta estructura biológica se desprenden una cantidad de características psicológicas, como la excelente memoria en las mujeres, la capacidad que tenemos de preguntar y de guardar cosas, en contraposición a la capacidad que tienen los hombres para avanzar y dar vuelta la página rápido después de las discusiones. Desde esas dos grandes diferencias se derivan las otras 14, algunas de las cuales tienen que ver con que los hombres funcionan sobre la base de objetivos y las mujeres, a partir de procesos o detalles. Los hombres generalmente hablan de sus conflictos cuando los tienen resueltos, las mujeres necesitamos hablar para resolverlos; los hombres funcionan mayoritariamente, a nivel neurofisiológico, con el sistema visual; las mujeres, con el auditivo.
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¿Nos reporta algún beneficio mantener estas diferencias?
-La riqueza misma del ser humano. Uno se valora distinto, y no solamente por el género. Valoramos a los más capacitados, a la gente de edad, a la gente más joven. Y si uno cree que esa diferencia puede aportar a la sociedad, creo que eso es mucho más enriquecedor que empezar a uniformar a todo el mundo, que es algo que nos hace perder la individualidad de saber desde dónde colaboramos con el proceso social. Por lo tanto, desde el punto de vista de la relación de pareja era superimportante mostrar que desde esa diferencia, desde mi ser mujer, yo tenía algo que decir a la sociedad, que es distinto de lo que tiene que decir un hombre, y que no es mejor ni peor, sino sencillamente diferente.
-¿Qué pasa cuando se alteran los papeles tradicionales?
-Da lo mismo, porque el asunto no pasa por un tema de roles. Si el hombre debe quedarse en casa cuidando a los niños y la mujer debe salir a trabajar, ella, desde ese salir a trabajar, tiene que tratar de ser lo más femenina posible. Por supuesto, aprendiendo habilidades masculinas, porque las va a tener que aprender. Y el hombre que se queda en la casa tendrá que ser lo más masculino posible, pero integrando atributos femeninos, porque los va a tener que integrar.
-¿Qué perdió y qué ganó la mujer con su nuevo rol en la sociedad?
-Lo que perdió o ganó depende de cómo cada una lo asuma, pero yo creo que la mujer chilena tendió a masculinizarse mucho, a hacerse fría y calculadora, para entrar en el mundo social, lo que es una pérdida gigante para la sociedad. No así la mujer argentina, que se ha masculinizado bastante menos. El hombre, en cambio, enriqueció su mundo emocional integrando elementos femeninos. Ha habido cierta evolución, debo reconocer, y la mujer ha ido entendiendo que no pasa por ahí el tema del liderazgo. Eso me hace pensar que estamos de alta y que la deuda que tenemos pendiente es con las adolescentes, hipermasculinizadas y jugando mucho a la igualdad, con todos los costos que ello implica.
-En ese sentido, ¿no habrá sido contraproducente haber tenido presidentas en la Argentina y en Chile?
-No, eso nos ayudó, porque en el caso de Michelle Bachelet, ella nunca traicionó su ser femenino. Si hay algo que le agradezco como mujer, es que no se haya masculinizado un ápice en su rol, un riesgo que corría con largueza. Yo creo que eso nos ayudó a encontrarnos con lo femenino, con lo delicado, con lo suave, con establecer un poder que tenía que ver más con el tema conciliatorio y no centrado en los objetivos. De hecho, creo que el gran porcentaje de éxito que tuvo al salir del gobierno tiene que ver con esas características femeninas, con ese espíritu conciliador, con haber formado un gobierno cercano a la gente.
-¿Qué decir de la Argentina y Cristina Kirchner?
-En la Argentina tienen un tema distinto con eso de ser femeninos. Si bien las argentinas tienen hartos problemas con el tema del envejecimiento, y rinden mucho culto al cuerpo, también funcionan en términos femeninos más profundamente que nosotras. En la Argentina se sigue valorando a los viejos, se les da respeto, se cocinan ñoquis. La presencia de Cristina es un tema que valora lo estético y la cosa más externa, pero lo ancestral de la mujer se trae de siempre. Yo creo que el problema argentino son las adolescentes, que si bien no están masculinizadas, están cayendo en un juego de igualdad medio peligroso en términos valóricos. Ahora, también creo que hay conductas afectivas en la Argentina mejores que las nuestras. Los hombres se expresan cariño libremente y acá sólo lo hacen cuando están borrachos. Los argentinos tienen una estructura mental y emocional mucho más libre, con los pros y los contras que ello conlleva.
-¿A qué refiere "juego de igualdad medio peligroso en términos valóricos"?
-Tiene que ver con comportamientos sexuales asociados con cierta libertad en el actuar adolescente argentino, del cual tampoco estamos exentos en Chile. En Europa ya vienen de vuelta. Hablo de poco autocuidado en los jóvenes. Creo que ésa es la palabra adecuada.
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¿Qué factores atentan contra la estabilidad de la pareja?
-El exceso de facilismo, el sentir que todo se puede conseguir rápidamente, deteriora el desarrollo de la fuerza de voluntad, que a mi juicio determina que un proceso amoroso de pareja se mantenga en el tiempo. El amor no es un sentimiento: es una decisión que se toma todos los días y por la cual hay que trabajar. Y cuando las cosas se ven tan fáciles, cuando es más cómodo comer en bandeja que en una mesa, cuando es mejor comer con la TV encendida, cuando todo parece tan fácil, empezamos a perder los valores centrales y sociales. Creo que el secreto del siglo XXI, aunque parezca raro, es volver a complicarse la vida, volver a aplicar fuerza de voluntad para mantener lo que es importante.
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¿Cómo generar una actitud de colaboración entre hombre y mujer?
-Entendiendo que el desarrollo de la pareja es el cimiento de la familia, que requiere tiempo y trabajo consciente, espacios concretos de diálogo, conversación y profundización. Hoy, tanto hombres como mujeres están preparados para una relación más complementaria y menos competitiva que antes, en la que se permiten tener roles más flexibles y entretenidos. Por supuesto, ello debe estar siempre gobernado por un esquema de relación de pareja sustentado por la decisión de amar.
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En su caso, ¿cuál fue la fórmula?
-La única fórmula es decidirse a ser feliz. Hacerse cargo de la propia vida. Cuando lo haces, estás mucho más preparada para vivir con otro. No puedes endosar al otro lo que no resuelves. Ahí es cuando las cosas no funcionan. Hoy es mucho más factible que antes tener un matrimonio para toda la vida. El problema es que las tolerancias, las paciencias y los tiempos han ido cambiando en un mundo que lo desecha todo, que a la orden de un "clic" elimina la foto que sale fea. Pareciera que hay que hacer desaparecer cualquier cosa que nos sea incómoda. Y una relación de pareja tiene, por base, imperfecciones.
-¿Por qué cree que su mensaje ha tenido tanto éxito?
-Dios me dio muchos dones, pero en el paquete no venían la delicadeza ni la fineza. Soy muy poco docta y, acaso por ello, puedo llegar al 90% de la gente que no tiene acceso a terapia. Me esfuerzo por bajar lo complejo de la investigación a palabras sencillas. Yo también pasé por etapas en las cuales consulté a tarotistas (labor que, realizada profesionalmente, encuentro muy válida), pero descubrí que tenía más que ver con mis miedos e inseguridades. Buscaba que me dieran una varita mágica y no me daba cuenta de que debía descubrirla por mí misma.
-¿Alcanzó a utilizar los resultados de su investigación en su propia vida?
-Con la investigación descubrí que no debí haberme casado. Y no porque me separé, que es muy distinto. Me casé muy inmadura, creo. El amor maduro y real lo viví con otra pareja, la que ya se fue. Antes me quejaba mucho más de lo que me quejo hoy en día. La investigación me enseñó a no hacerlo. Saqué adelante a mis hijos y volví a dar ayuda comunitaria sin mirar atrás.
-Su último libro trata sobre la seducción. ¿Qué le atrajo de este tema?
-Lo estudié en Latinoamérica y me impresionó el marcado cuidado de sí misma que tiene la mujer centroamericana, partiendo de que usa ropa interior bonita siempre. Una chilena se viste así sólo si va a ser vista. Si no tiene pareja, le da lo mismo. La mujer argentina también se descuida mucho después de casada.

Ver Conferencia de Pilar Sordo:

http://www.youtube.com/results?search_type=search_playlists&search_query=pilar+sordo&uni=1

30/4/09

La mujer y el sexo - Dra. Louann Brizendine


COMO PIENSAN LAS MUJERES - Dra. Louann Brizendine:
Todo cerebro empieza como cerebro femenino. Sólo se vuelve masculino ocho semanas después de la concepción. La doctora en Medicina y neuropsiquiatra Louann Brizendine recopila los últimos hallazgos de la ciencia para mostrar que la estructura peculiar del cerebro femenino determina cómo piensan las mujeres, qué es lo que valoran, cómo se comunican y a quién aman. Es ésta una esclarecedora reseña de los fundamentos biológicos de la conducta humana destinada a convertirse en un clásico en el campo de los estudios de género
web académica de la Dra. Louann Brizendine: http://www.eduardpunset.es/charlascon_detalle.php?id=25
La Dra. Louann Brizendine es una neurocientífica que dirige un centro en San Francisco, sobre el comportamiento del cerebro femenino y lleva años investigando y tratando los cambios de humor, la ansiedad o las disfunciones sexuales asociadas a los niveles hormonales. La siguiente es una entrevista que le ha realizado el Dr.Eduard Punset http://www.eduardpunset.es/charlascon_detalle.php?id=25
Eduard Punset:La gente dice que la realidad neurológica de las mujeres las hace más variables, más temperamentales, con más cambios de humor que los hombres. ¿Es verdad? ¿O es simplemente una idea errónea?
Louann Brizendine:Si bien genéticamente somos distintos -las mujeres tienen cromosomas sexuales XX y los hombre, XY-, es importante recordar que todos tenemos, desde la concepción y hasta las ocho semanas de vida fetal, circuitos cerebrales de tipo femenino. Después de la octava semana de vida fetal, los diminutos testículos del feto masculino empiezan a liberar enormes cantidades de testosterona con las que «impregnan» los circuitos cerebrales y los transforman del tipo femenino al tipo masculino. De esta manera, por ejemplo, el centro cerebral que denominamos técnicamente la zona del «impulso sexual» dobla su tamaño en el cerebro masculino. Al nacer, todos tenemos o bien circuitos masculinos o bien circuitos femeninos. Como el cerebro femenino no se ha visto expuesto a tanta testosterona, las niñas nacen con circuitos femeninos en los que algunas zonas son más grandes y otras más pequeñas que en el cerebro masculino.
EP:Es fantástico pensar que todos los embriones son femeninos al principio.
LB:Sí, todos los científicos saben ahora que la «forma biológica por defecto» en la naturaleza es la femenina. Además de esto, hay un período muy interesante que denominamos pubertad infantil: tras el nacimiento, la testosterona en los bebés de sexo masculino aumenta muchísimo durante los primeros seis o nueve meses y luego se ralentiza de nuevo. Mientras que, en las niñas, se produce una pubertad infantil que dura hasta los dos años y los ovarios liberan mucho estrógeno al cerebro. Es un período nuevo del que todavía no sabemos muchas cosas, sobre todo en lo referente a las consecuencias conductuales, porque es difícil hacer que una niña de dos años se esté quieta en un escáner o resonancia magnética.
EP:Claro.
LB:Podemos hacer que se duerma, pero no podríamos observar su cerebro haciendo nada distinto. Hace unos treinta o cuarenta años que sabemos que hay diferencias conductuales específicas de cada sexo en las conductas de juego. Por ejemplo, los niños normalmente tienen juegos bruscos y de peleas, mientras que las niñas juegan a juegos más fantasiosos en los que se asignan roles del tipo "tú serás el médico y yo el paciente" o "tú serás la mamá, y yo el papá, o el bebé".
EP:Son capaces de ponerse en el lugar del otro, ¿no?
LB:Tienen juegos fantasiosos. La fantasía de los niños es más bien del tipo: "soy un superhéroe que lucha contra el enemigo". En mi generación, las feministas decíamos que les daríamos a nuestros hijos juguetes sin marcas de sexo. Queríamos criar a niños que fueran más sensibles. Pero cuando mi hijo tenía cuatro años, le di una de esas muñecas con las piernas largas y él se las arrancaba y ¡las usaba como lanzas! Los juegos por sexos surgen en todas las culturas y lugares del mundo.

EP:Es algo que surge independientemente de la cultura.
LB:Una de las cosas que es importante recordar en lo referente a la cultura, al eterno debate entre lo innato y lo adquirido, es un experimento que se realizó en mi universidad, la Universidad de California, San Francisco. Hace unos 15 años, Michael Merzenich descubrió cuáles eran las neuronas en cerebros de monos que controlaban el dedo índice. Registró lo que sucedía con esas neuronas y luego extirpó el índice a algunos monos y, en dos semanas, las células de ese dedo ya estaban reasignadas. Y lo importante es que algo tan pequeño como eso puede tener repercusiones tan grandes en tan sólo dos semanas.

EP:Lo adquirido puede afectar a lo innato...
LB:Lo adquirido se plasma en los circuitos cerebrales. El debate sobre lo innato y lo adquirido está, por tanto, muerto: lo innato y lo adquirido son en realidad lo mismo. Toda la conducta procede del cerebro. Y el entorno, los cambios en lo adquirido, ¡se codifican en realidad en las células del cerebro.Los cerebros masculinos y femeninos no son iguales

EP:De tu investigación se desprende que las zonas del cerebro destinadas a la actividad sexual o a la agresividad son mayores en el cerebro masculino, mientras que las destinadas a escuchar y a la empatía -la capacidad de ponerse en el lugar del otro- son mayores en las mujeres. ¿Es esto correcto?
LB:A veces, nos cuesta entender que si pudiéramos ver nuestro cerebro desplegado, observaríamos que tiene muchas zonas muy pequeñas que son como miniórganos dentro del cerebro. Si miramos la zona del estímulo sexual, veremos que es de dos a dos veces y media más grande en el cerebro masculino. En la pubertad, cuando los chicos tienen entre 9 y 15 años, los niveles de testosterona empiezan a aumentar y se multiplican por veinticinco -lo que en biología es una cifra enorme-, lo que empieza a activar los circuitos masculinos de estímulo sexual. En ese momento, los jóvenes empiezan a tener fantasías sobre el cuerpo femenino y sobre la actividad sexual. Esto no implica que el cerebro femenino haga que la mujer no esté también interesada en el sexo.

EP:Sí.
LB:La sexualidad de las chicas también cambia en la adolescencia a medida que se incrementa el estrógeno y, en menor medida, la testosterona. En ese momento, las chicas empiezan a desear resultar sexualmente atractivas para los hombres. La adolescente pasa mucho tiempo frente al espejo y cultivando el autoadorno y esto sucede en todas las culturas. En todas partes, las jovencitas hacen lo que resulte adecuado en su cultura para atraer al sexo opuesto. Esto no es producto de los medios de comunicación. Los medios nos inundan de imágenes que nos instan a ser atractivas, pero estos circuitos en el cerebro femenino para expresar la sexualidad son naturales, especialmente antes de la ovulación. Ese es el momento en el que las mujeres coquetean más para intentar atraer el interés de los hombres hacia ellas. El clímax del estímulo sexual de la mujer se sitúa en torno a dos días antes de la ovulación. La madre naturaleza lo ha diseñado así para quenos sintamos tentadas a practicar el sexo y que haya esperma aguardando cuando salga el óvulo y aumentar las posibilidades de quedarnos embarazadas.

Eduard Punset:El impacto del estrés preocupa a los hombres y las mujeres por igual y tu investigación conduce a algo muy interesante: sugieres que el estrés afecta de una manera distinta al cerebro y a la conducta femeninas. Se hizo un experimento con crías de cabras que habían alcanzado niveles altísimos de estrés y las repercusiones del estrés de la madre fueron mayores entre las cabritas que entre los cabritos. ¿Es verdad?
LB:Se trata de un estudio fascinante cuyas implicaciones no terminamos de entender y según el cual, si la cabra estaba estresada, sus crías hembras se sentían mucho más ansiosas y nerviosas que las crías machos. Esto es así en las cabras y deberemos estudiarlo con humanos, por supuesto. Además, gracias una la investigación realizada con roedores, sabemos que hay rasgos adquiridos de cuidado maternal de las crías que se pueden transmitir genéticamente, y esto afecta la conducta de tres generaciones.

EP:¡Es increíble!
LB:Imaginemos que tenemos a dos madres con seis crías cada una y una de ellas con tendencia a lamer mucho a las crías y la otra con tendencia a hacerlo poco. Si intercambiamos tres crías de una de las madres con tres crías de la otra, las crías se adaptarán rápidamente a su nuevo ambiente. Esto se conoce como "experimentos de intercambios de crías". Cuando las crías hembras hayan crecido y tenido crías a su vez, lo interesante es que las nacidas de la madre con poca tendencia a lamer pero que han sido criadas por la madre con tendencia a lamer, acaban lamiendo mucho a sus crías como la madre adoptiva. Y las que nacieron, genéticamente, de una madre que lamía mucho a las crías, pero se criaron con una madre poco propensa a lamer a su camada, tampoco lamerán a sus crías.

EP:Es sorprendente.
LB:No seguirán lo que les dicten los genes. Así que se trata de un descubrimiento interesante que sugiere que hay cambios reales en la metilación del ADN que se transmiten a las crías durante tres generaciones.
Sexo, estrés y amor a primera vista
EP:Hasta ahora hemos hablado de cabras y ratas, pero recordemos lo que sucede con las mujeres en este sentido. Se ha dicho que si los hombres están estresados o preocupados, siguen pudiendo hacer el amor. En cambio las mujeres, para sentir un orgasmo pleno, no pueden estar estresadas ni preocupadas. Si están preocupadas, tendrán más dificultades para llegar al orgasmo en una relación sexual.
LB:Hay algo interesante relacionado con el hecho de que el estrés repercute de una manera distinta según el sexo de la persona: sabemos que, en realidad, cuando los hombres están estresados tienen un mayor apetito sexual. En cambio, si las mujeres están estresadas, su interés sexual disminuye. Para los biólogos evolutivos, esto se debe a que el macho solamente debe depositar el esperma y luego marcharse, mientras que la mujer debe sobrellevar el embarazo y si siente que el entorno es demasiado estresante para quedarse embarazada, en nuestros antepasados, tal vez eso significaba que no había suficiente comida para mantener el embarazo y tener el niño. Así que, según esta hipótesis, el apetito sexual femenino se reduce en condiciones de estrés, porque el cuerpo y el cerebro no perciben que el entorno sea seguro.
EP:Una última pregunta que seguro que preocupa a mucha gente: me refiero a lo que los franceses llaman «coup de foudre», el amor por pura casualidad, cuando vemos a alguien y nos enamoramos perdidamente de esa persona. El amor a primera vista. ¿Hay alguna base biológica que lo justifique, o es una mera ficción?
LB:Es algo muy interesante en el estudio del cerebro. Los estudios han corroborado que si vemos a alguien que físicamente es muy simétrico o con movimientos corporales muy fluidos, eso es mucho más atractivo e interesante sexualmente para nuestro cerebro. Es habitual creer que el amor a primera vista pertenece a la esfera de la literatura fantástica, pero pese a todo puede activar partes muy específicas del cerebro que nos dicen «¡ahí está!». No se trata de algo que pienses, sino de algo que sientes, es como una sacudida en el cerebro. No sólo implica lo visual, sino el tacto o el oído. Las feromonas y el sentido de la vista trabajan conjuntamente cuando vemos moverse a alguien porque no sólo miramos su rostro, sino que observamos cómo se mueven todas las partes de su cuerpo. Así que hay una parte de todos nosotros que se siente especialmente atraída por esa persona, sea quien sea, por la que experimentamos atracción sexual.
EP:Esto está codificado biológicamente. De hecho, tú lo dices de una manera muy elegante: "la biología es el destino". Es más destino de lo que solemos creer. Eso crees, ¿no?
LB:Es importante recordar que ni los circuitos cerebrales ni las hormonas nos convierten en lo que somos, no crean nuestro yo, aunque el yo surge de la actividad del cerebro. Las hormonas nos hacen tender hacia cierta conducta, pero no necesariamente hacen que dicha conducta tenga lugar. El destino de la biología es como una base: tenemos circuitos cerebrales y una corteza que alberga todo tipo de pensamientos y reflexiones. Cada vez aprendemos más y esto repercute sobre nuestro sistema límbico, por ejemplo, y cuando las hormonas actúan con fuerza, nos predisponen a ciertas conductas. Nuestra corteza puede escoger cuál de estas conductas activar. Es decir, la biología no marca totalmente nuestro destino, pero sin duda nos predispone hacia ciertas conductas, pensamientos y sentimientos.