LIBERALISMO EVOLUTIVO Y FILOSOFOS ILUSTRADOS ESCOCESES: La idea del liberalismo evolutivo sostiene que nuestra razón es extraordinariamente limitada. Que la misma razón es producto de las circunstancias ambientales que ha permitido que evolucione nuestro cerebro, circunstancias que son anteriores a los poderes de nuestro conocimiento, y que hay una mayoría de instituciones de tradiciones que tienen un conocimiento acumulado a través de los siglos, incluso en milenios, que no podemos entender, y que por lo tanto, derrumbarlas llevaría a el colapso total del orden social, y a baños de sangre. Vamos a poner ejemplos: - ¿Quién inventó el derecho propiedad? ¿Quién lo inventó? - ¿Quién inventó el idioma español? ¿Quién lo inventó,? - ¿Quién inventó el dinero? ¿Saben cuál es la respuesta? Nadie. Son todas esas (y muchas otras más) instituciones que surgieron de manera evolutiva. El derecho de propiedad, (David Hume que es otro de los pensadores ilustrados escoceses), lo explica muy bien, y dice que va instalándose progresivamente, que la propiedad es un convención social, y que surge porque las personas descubren que respetar las posesiones ajenas beneficia a todos y hace posible la convivencia pacífica. O sea que esa forma de organización social se fue viendo que tiene una serie de ventajas, que permite la cooperación, la colaboración, que evita que nos estemos matando el uno al otro porque nos robamos. Pero no es que alguien llegó y dijo, de ahora en adelante va a haber derecho a la propiedad. Se va estableciendo evolutivamente. Esto es como la evolución biológica. De hecho, la teoría de la evolución, el propio Darwin la toma en parte de lo ilustrados escoceses. O sea, la idea de que haya evolución es anterior y parte de la filosofía social y no parte de la ciencia naturales. Entonces, son producto de acciones humanas, pero no parten de un diseño racional, predeterminado alguno. Parafraseando Adam Ferguson, (otro de los filósofos de la ilustación escocesa). Entonces tenemos que tener mucho cuidado con meternos en cuestiones que no entendemos completamente, que no sabemos bien de dónde vienen, pero que han probado ser muy efectivas en el tiempo. para que convivamos en paz. El Estado derecho es una evolución. Estado derecho no llegó de alguien que lo inventó. La familia tampoco llegó y se inventó el matrimonio, papá, mamá, hijo, eso no se inventó de la noche a la mañana. No lo inventó el cristianismo, no lo inventó la Iglesia Católica. Eso es algo que se fue estableciendo y no son las culturas occidentales, porque existe en muchas otras. Y en otras no. Las sociedades polígamas, por ejemplo, que consisten (y que en alguna época algunos argumentan que era la realidad general), de pocos hombres con muchas mujeres, son mucho más inestables, generan mucho más conflicto, más guerras civiles y todo lo demás. ¿No es cierto? Eso está súper estudiado. Y hoy en África, donde abundan sociedades que son así y tienen esos problemas. Son muy violentas. EL PROCESO NORTEAMERICANO FUE UN REBELIÓN Y NO UNA REVOLUCIÓN COMO LO FUE EN FRANCIA: Bueno, entonces, esa es una de las diferencias fundamentales entre el liberalismo evolutivo y el racionalismo de Rousseau que inspiró a la Revolución Francesa, y estas ideas son las que toman los padres fundadores de la Independencia Norteamericana, y donde la ilustración francesa no juega ningún rol prácticamente en la independencia de Estados Unidos por lo menos no uno relevante. (Para Nietzsche, Rousseau es el filósofo político del resentimiento social por excelencia). Jean Jacques Rousseau, al señor, que ustedes ven acá, fue uno de los fundadores de los totalitarismos modernos, con su famosa teoría de la voluntad general. Y con esa teoría de la voluntad popular o general que hasta el día de hoy los políticos cautivan a las masas, y hablan del pueblo, y de la voluntad del pueblo, como si tal voluntad general existiera con una inteligencia, con voluntad propia, y eso no existe, eso es una falacia, es una forma mística de entender la vida en común. Pero Rousseau cree en ese misticismo y dice,que hay algo así como la voluntad general del pueblo, y que esa voluntad es infalible. Finalmente, la encarna, el supuesto líder de este pueblo, y que todo lo que haga el líder lo va a hacer encarnando esa voluntad general, representando al pueblo y por lo tanto en favor del pueblo. Incluso cuando tiene que matar una parte del pueblo. Bueno, esa es la consecuencia que se sigue de ahí, de esta teoría. Entonces, no existen los derechos. Rousseau decía que no existían los derechos individuales. Todo derecho está delegado es una especie de concesión que te otorga el poder colectivo, el Estado, por decirlo así. Esto es lo que inspiraba a Robespierre quién es un fiel seguidor y admirador de Rousseau. y probablemente fue quizá el pensador más influyente, en la revolución francesa. Esta es una de las ideas que él tiene, hay otras más que no puedo entrar aquí a ver, pero que es muy relevante. EDMUND BURKE Y SUS REFLEXIONES SOBRE LA REVOLUCIÓN FRANCESA: Si ustedes tienen la oportunidad de leer alguna vez a Edmund Burke en este que es el mejor trabajo que se ha hecho jamás sobre la revolución francesa. Edmund Burke en sus reflexiones sobre la revolución en Francia estaba viviendo en el Reino Unido, un teórico político muy relevante, y él dice, y predice, es profético: Esa obsesión de los franceses de reconstruir todo el orden social desde cero, los va a llevar a un baño de sangre y al terror. Y poco tiempo después se desata completamente el terror. Y esa es hoy en día la estupidez latinoamericana de hacer nuevas constituciones. Nosotros estamos infectados de la tradición francesa de querer recrear el orden desde cero, porque pensamos que van a llegar unos iluminados, que van a solucionar todo, y votan a esos iluminados, (unos iluminados que además no saben ni sacar las cuentas fiscales, y después gobiernan y ustedes ven el desastre que son), porque son unos ineptos completos. Pero con ese pensamiento mágico de cambiar la constitución se va a recrear el orden social. Y América Latina es la región del mundo con más experimentos constitucionales de la historia. No hay otra región con más experimentos constitucionales. Y en Chile, en algún minuto, la mayoría de la gente pensaba, que una nueva Constitución nos iba a resolver los problemas. Y eso es una estupidez. Es una reverenda estupidez. Es una forma de pensamiento mágico, que cambiando lo que dice la Constitución de pronto la gente va a ser más buena y ahora me van a atender bien en el sistema de salud, y me van a dar una jubilación que me alcance, que es solo cosa de cambiar un par de letras que están en una página es van atender súper bien. Y vamos a ser todos felices y nos vamos a amar, ¿cierto? Bueno, delirante. Y Edmund Burke apoya la rebelión de los colonos de EEUU contra la corona británica, apoya a los colonos anglosajones que se están independizando porque dice que lo que ellos están haciendo es defender su derecho de ingleses, que la corona está aplastando. Condena a la revolución francesa, la destroza, pero defiende la americana. La revuelta americana. ¿Por qué? Porque a diferencia de la francesa, los americanos, le dicen el rey, usted respete nuestros derechos como como ingleses. Usted está pasando por nuestros derechos que siempre hemos tenido y que son de nuestros ancestros. Y lo que hacen ellos es tratar de restaurar el orden, y lo logran, restauraron un orden que se había perdido producto sobre todo por un tema de impuestos, Y hay una serie de leyes que les aplican impuestos, entonces dicen, ¿por qué a nosotros nos aplican impuestos, si no tenemos representación y siendo ingleses en el parlamento en Inglaterra y nos cobran sin estricto rigor, el principio indica que nosotros nadie puede ser sometido a impuestos a los que no le ha dado su consentimiento. Entonces tenemos que tener representación en el parlamento británico. Y no es un tema de que los impuestos son muy altos. No es eso, es el principio. La revolución americana, la independencia de Estados Unidos, parte por una cuestión de ideas, de principio, moral. No es un asunto de angustia económica como sí lo había en Francia, porque la situación económica en Francia era un desastre, entre otras cosas porque el Estado francés estaba quebrado
1/8/26
22/10/10
Qué hacer para sentirme bien: NEUROQUÍMICA DEL BIENESTAR Y NEUROQUÍMICA DEL MALESTAR - Dra. Candace Pert
Pero el cerebro no es capaz de distinguir entre las experiencias que vivimos en cada momento y las que recordamos, funciona con patrones asociativos que se refuerzan cada vez que experimentamos las mismas sensaciones ante un hecho.
Para ello contamos con la capacidad para desconectar y reconectar nuestras neuronas, y de la misma forma también podemos actuar para superar aquellas adicciones emocionales que nos hacen sufrir empezando a generar receptores nuevos para los péptidos correspondientes a nuevos estados emocionales.
Dentro de comunidad científica, se la conoce fundamentalmente por su descubrimiento del receptor opiáceo en 1973, lo que significó el punto de partida a una sucesión de hallazgos de otros receptores y sus neurotransmisores, con el consiguiente impacto en el conocimiento de las bases químicas del funcionamiento del cerebro, los neurotransmisores y las endorfinas.
Sus estudios han resultado esenciales para el desarrollo de un nuevo campo de la medicina denominado psiconeuroinmunoendocrinología, ámbito que implica la comunicación entre mente y el cuerpo y la importancia de las emociones como puente entre estas dos partes, habitualmente tratadas como separadas.
'La mayoría de lo psicólogos tratan la mente como separada del cuerpo, un fenómeno con apenas conexión con el cuerpo físico e Inversamente, los médicos tratan al cuerpo como desvinculado de la mente y de las emociones.
Pero el cuerpo y la mente no están separados, por lo que no podemos tratar ni entender a uno sin el otro. Sucesivas Investigaciones científicas han demostrado que el cuerpo puede y debe ser curado a través de la mente, y la mente puede y debe ser curada a través del cuerpo, y en ese sentido Candace Pert ha escrito más de 250 publicaciones científicas y ha trabajado como jefa de sección de bioquímica cerebral en la rama clínica de neurociencia del NIMH (Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos).
También ha escrito dos libros que desafortunadamente no han sido traducidos al castellano: 'Molecules of Emotion' y 'All you need to know to feel good' ('Las moléculas de las emociones' y 'Todo lo que necesitas saber para sentirte bien') Las implicaciones de sus hipótesis y los resultados de sus investigaciones plantean un salto cualitativo de perspectiva sobre cómo funciona el cuerpo humano, nuestra salud física y nuestro bienestar psico-afectivo. Una visión que integra las partes, poniendo el foco en los procesos y el funcionamiento del todo.
¿A qué se refiere exactamente cuando afirma que su trabajo y el de otros científicos supone un gran cambio de paradigma en la medicina y la fisiología?
La idea principal es que lo que pensamos tiene una enorme influencia sobre nuestra salud. La mente, las ideas y las emociones afectan a nuestras moléculas, a nuestra salud física, mucho más de lo que se creía. Durante mucho tiempo, el concepto de la medicina psicosomática no se tomó muy en serio, e incluso se ridiculizó. Sin embargo, innumerables estudios científicos, han demostrado que las emociones son en realidad las moléculas que rigen toda la fisiología. Una forma de ver el cambio de paradigma es a través de la unión de la física quántica y la biología. Cuando las unimos, nos damos cuenta de que los cuerpos y los órganos no son independientes. Existe una conexión entre los seres humanos en la que se basan la medicina holística y la espiritualidad. Se trata de estudiar científicamente la conexión que nos une. Actualmente no podemos enunciar una ecuación que la defina, pero es evidente que lo que pensamos afecta a lo que sucede, y que lo que hace una persona en un lugar incide sobre otras personas en otros lugares. Las emociones no son sólo unas moléculas físicas del organismo, sino una vibración, una energía que influye sobre el mundo. De hecho, creo que las emociones son un puente no sólo entre la mente y el cuerpo, sino también entre el mundo físico y el espiritual.
¿Podría explicar esa visión a partir de un ejemplo como la música?
.La música consiste en unas pautas ordenadas de vibraciones de diferentes frecuencias, que nuestro cuerpo percibe. Nuestro sentido del oído no se limita a las orejas; cada una de nuestras células posee canales iónicos y receptores que sufren cambios en respuesta a las vibraciones, y en función de estos cambios, las células y todo el organismo y sus funciones cambian, para bien o para mal. Por lo tanto, la música "es una forma de comunicamos entre nosotros, al igual que las emociones, ya que como ellas posee una cualidad emocional". Todos los sonidos que oímos afectan a nuestro organismo. La música es un ejemplo de sonido agradable, pero también estamos expuestos a mucha contaminación electrónica, que ataca los nervios de todo el mundo. Existe un ruido electrónico que no percibimos con los oídos, pero que afecta a nuestras células y a los receptores del organismo.
LAS MOLÉCULAS DE LAS EMOCIÓNES:
Las moléculas de emoción, ¿afectan a todas nuestras células o sólo a una parte? Y, si es así, ¿a qué porcentaje?
Todas las moléculas poseen un aspecto vibracional y otro de partícula o fisiológico. Evidentemente actúan en los dos planos. En el plano fisiológico, las moléculas de las emociones se desplazan por el cuerpo y encajan en los receptores de las células tal y como una llave encajaría en su cerradura. Cuando esto ocurre, producen un cambio en la célula. Lo magnífico y sorprendente es que estas moléculas de las emociones afectan a todas las células del cuerpo. Antiguamente, a los científicos no les gustaba hablar de las emociones. Las consideraban algo superfluo y sin demasiada importancia, que había que reprimir. Luego surgió la idea de que todo estaba en el cerebro. Aún hay muchos neurólogos que hablan de las amígdalas, el hipotálamo y el sistema límbico como la única base de las emociones. Sin embargo, posteriormente empezamos a encontrar esas moléculas, como las endorfinas y sus receptores correspondientes, por todas partes: en las células inmunes, que se desplazan por todo el organismo, en las células adiposas, a lo largo de la médula espinal, etcétera.
Se ha constatado que esas moléculas y 'las válvulas del corazón, los esfínteres del aparato digestivo, la propia digestión, todo está regido por las moléculas de la emoción, que tienen una acción física'.
Células con receptores para las mismas se encuentran efectivamente en las partes del cerebro relacionadas con las emociones, pero también en la totalidad de las células del organismo. Así pues, existe una especie de sistema de comunicación a través del cual todo el cuerpo responde a una emoción concreta. Mientras que antes creíamos que las emociones sólo nos afectaban psicológicamente, ahora resulta que nos afectan físicamente.
Esta visión sistémica de la unidad entre cuerpo y mente, de la interconexión entre el organismo, la psicología y las emociones, ¿qué implicaciones tiene respecto a las enfermedades?. Puesto que todo está relacionado, puede que las enfermedades no sean únicamente físicas ...
Efectivamente, las enfermedades tienen siempre un aspecto psicológico, no son únicamente físicas. Es imposible separar lo físico de lo mental. Contamos con muchos estudios científicos y experimentos psicológicos serios que demuestran que nuestras ideas, creencias y expectativas influyen sobre nuestra salud y fisiología. Por ejemplo, y aunque parezca sorprendente, las personas perciben lo que esperan percibir. Desde el punto de vista anatómico, las moléculas de la emoción se encuentran en las zonas de nuestro cerebro encargadas de la percepción, y sabemos que nos condicionan según las experiencias previas. Esto se traduce en que solemos estancarnos, es decir, tendemos a ver lo que ya hemos visto, hacer lo que ya hemos hecho y pensar lo que ya hemos pensado.
'La influencia más importante que podemos ejercer sobre nuestro cuerpo son nuestras expectativas'. Además, no nos planteamos que la realidad que vivimos y experimentamos podría ser diferente y que esto depende de nosotros mucho más de lo que nos han hecho creer. Podemos usar nuestro libre albedrío para cambiar nuestra forma de actuar, de percibir y sentir la realidad. Es entonces cuando la vida se vuelve realmente divertida e interesante.
Puesto que usted ha afirmado que el cuerpo es como el subconsciente, ¿es posible que la postura corporal, las enfermedades y los problemas fisiológicos sean un reflejo o una manifestación de los problemas emocionales o psicológicos?
Sin duda. Los traumas son siempre emocionales y mentales, además de físicos. Se almacenan en forma de recuerdos en el cerebro y en la médula espinal, y nos cambian tanto física como psicológicamente. La mayoría de la gente cree que lo psicológico o emocional permanece en ese ámbito, y no es consciente de que un trauma emocional o psicológico que haya padecido en su vida puede tener un efecto sobre el cuerpo en forma de enfermedad, por ejemplo una afección renal. La medicina no comparte este punto de vista; cree que los problemas fisiológicos son sólo eso, y que no están relacionados con los aspectos psicológicos o emocionales.
A los médicos no les gusta plantearse el poder de la psicología y de las emociones. Lo ven como algo irreal y descabellado y no se lo toman en serio. Es una lástima, porque es un aspecto muy importante. Tenemos muchos datos sorprendentes que confirman que cuando un paciente se somete a una operación, lo que éste oiga cuando está bajo anestesia, lo que se le diga mientras vuelve en sí, afecta a su recuperación y es un elemento muy poderoso.
Es impresionante, porque esta visión siempre ha sonado como muy alternativa y usted está demostrando, de una forma muy seria y científica, que a consecuencia de las influencias emocionales positivas o negativas que recibamos, esas moléculas nos afectan físicamente ... Se trata de algo muy práctico.
No es un asunto trivial. La influencia más importante que podemos ejercer sobre nuestro cuerpo son nuestras expectativas, lo que creemos que va a suceder y lo que nos decimos a nosotros mismos que va a suceder .
8/6/10
Para contrarrestar una emoción negativa, hay que tener una emoción positiva todavía más fuerte que la neutralice - Dr. Antonio Damasio
Dr. Eduard Punset: Cuando hablamos de dominar las pasiones dices literalmente, que no se puede conseguir solamente a través de la razón..PURA, y luego dices necesitas.. (algo extraño), una emoción motivada por la razón.
DR.ANTONIO DAMASIO: Sí eso es hay dos posturas sobre cómo se puede contener la pasión. La primera es la que puede asociarse con Kant, en la que, literalmente simplemente dices que no, y por pura voluntad lo niegas; y luego está una postura que podríamos asociar con gente como Spinoza, o como David Hume, mucho más humanizada, porque se percatan de que la mejor manera de contrarrestar una emoción negativa concreta, es tener una emoción positiva muy,muy fuerte, y de este modo esto nos conduce a lo siguiente. Cuando hablamos de la fuerza de la voluntad, la voluntad es realmente un método para educar a la razón en la búsqueda de un estímulo que pueda volverte positivo en tus emociones. The right emotions. La emoción adecuada que pueda reprimir la emoción negativa. Y esa es la idea. Y una de las cosas que trato en mi nuevo libro, En busca de Spinoza, es la idea -una idea que tenía Spinoza- de que, para contrarrestar una emoción negativa, hay que tener una emoción positiva todavía más fuerte que la neutralice.
EL CEREBRO: TEATRO DE LAS EMOCIONES Y LOS SENTIMIENTOS:
Entrevista de Eduard Punset con Antonio Damasio (Programa Redes TVE).
Eduard Punset: Dices que los sentimientos son esquivos, pero también que las emociones preceden a los sentimientos. Lo que afirmas, en realidad, es que las emociones son muy importantes. Y es increíble ver, si miramos a nuestro alrededor, lo poco que se sabe sobre las emociones.
Antonio Damasio: ¡Es cierto!
Eduard Punset: En las escuelas, en las instituciones o en un estadio de fútbol, a veces podemos encontrar racismo. Nadie le ha dicho a esa gente que detectar las diferencias, en el pasado remoto, en nuestros antepasados, era fundamental y probablemente necesario, pero que la situación hoy en día ha cambiado. Tras reflexionar tanto sobre las emociones y los sentimientos, ¿consideras que estamos todavía en una especie de desierto?
Antonio Damasio: Estamos en un terreno menos desértico que hace diez años. El hecho de que hoy sepamos muchísimo más sobre la biología neuronal de las emociones y los sentimientos nos ha colocado en una posición distinta. El problema al que nos enfrentamos ahora es trasladar nuestro conocimiento científico al público general y también a la formulación de políticas. Es necesario que los líderes políticos y educativos lleguen a entender lo importante que son los conocimientos sobre la emoción y el sentimiento porque muchas de las reacciones que consideramos patológicas tienen que ver con las emociones, principalmente con las emociones sociales, y con la facilidad con la que se desencadenan y la manera en la que conducen a un conflicto social.
Eduar Punset: Claro...
COMPRENDER LAS EMOCIONES SOCIALES PARA PODER ABORDAR LOS CONFLICTOS SOCIALES:
Antonio Damasio: Por eso, uno de mis objetivos en el nuevo instituto que hemos inaugurado en la Universidad de California del Sur consiste en comprender las emociones sociales para poder abordar el conflicto social. Se trata de uno de los puntos principales de nuestro programa de investigación.
EP: Un estímulo desencadena una emoción, pero estamos todavía en el cuerpo. Y afirmas que luego, a través de medios complicados, aparecerá un sentimiento. Y esto ya es un asunto de la mente.
AD: Exacto.
EP: ¿Qué quieres decir, exactamente?
FASE DE LA EMOCIÓN Y FASE DEL SENTIMIENTO:
AD: Es muy importante distinguir entre la fase de la emoción y la fase del sentimiento. Cuando experimentas una emoción, por ejemplo la emoción de miedo, hay un estímulo que tiene la capacidad de desencadenar una reacción automática. Y esta reacción, por supuesto, empieza en el cerebro, pero luego pasa a reflejarse en el cuerpo, ya sea en el cuerpo real o en nuestra simulación interna del cuerpo. Y entonces tenemos la posibilidad de proyectar esa reacción concreta con varias ideas que se relacionan con esas reacciones y con el objeto que ha causado la reacción. Cuando percibimos todo eso es cuando tenemos un sentimiento. Así que percibiremos simultáneamente que alguien ha gritado (y eso nos inquieta), que nuestra frecuencia cardiaca y nuestro cuerpo cambian, y que, cuando oímos el grito, pensamos que hay peligro, que podemos o bien quedarnos quietos y prestar mucha atención, o bien salir corriendo. Y todo este conjunto -el estímulo que lo ha generado, la reacción en el cuerpo y las ideas que acompañan esa reacción- es lo que constituye el sentimiento. Sentir es percibir todo esto, y por eso vuelve a situarse en la fase mental. De modo que empieza en el exterior, nos modifica porque así lo determina el cerebro, altera el organismo y entonces lo percibimos.
EP: Es fascinante porque, aunque afirmas que las emociones pertenecen al cuerpo y los sentimientos a la mente, cuando explicas los sentimientos, dices que cuando tu equilibrio metabólico, tu fisiología, tu química interna, funcionan bien, entonces surge un sentimiento de tranquilidad.
AD: Sí, así es. De placer. Porque percibes que tu cuerpo funciona bien. Y cuando tienes miedo, o estás enfadado, perturbas la fisiología normal, creas conflicto, creas falta de armonía, y es entonces cuando percibes que hay algo que no va bien y que ya no funciona.
EP: Un colega tuyo, Armand Marie Leroi (un especialista en genética del Reino Unido), dice que la belleza también es así. Ha estudiado las mutaciones y afirma que cuando hay una falta de simetría -algo que está mal en un rostro-, indica que el metabolismo no está bien preparado. En esencia, dice que hay que destacar la importancia del equilibrio físico que significa mejores sentimientos, y quizá signifique también belleza.
AD: Quizá signifique también más salud. Hay cierto grado de relación entre la belleza y la salud, y la armonía. Hay varios modos en los que estos conceptos operan conjuntamente. Pero no creo que sea aplicable a todas las situaciones.
EP: Claro...
AD: Encontramos excepciones de muchos tipos, pero hay cierta verdad en eso.
EP: Cuando hablamos de dominar las pasiones, dices literalmente que no puede conseguirse solamente a través de la razón pura.
AD: Así es.
LA MEJOR MANERA DE CONTRARRESTAR UNA EMOCIÓN NEGATIVA ES TENIENDO UNA EMOCIÓN POSITIVA MUY FUERTE:
EP: Y luego dices que es necesario una emoción inducida por la razón.
AD: Hay dos posturas sobre cómo se puede contener la pasión. La primera es la que puede asociarse con Kant, en la que, literalmente, dices que no, y por pura voluntad lo niegas; y luego está una postura que podríamos asociar con gente como Spinoza, o como David Hume, mucho más humanizada, porque se percatan de que la mejor manera de contrarrestar una emoción negativa concreta es tener una emoción positiva muy fuerte.
EP: Eso es.
AD: Esto nos conduce a lo siguiente: la voluntad es realmente un método para educar a la razón en la búsqueda de un estímulo que pueda volverte positivo en tus emociones.
EP: La emoción adecuada.
AD: …la emoción adecuada que pueda reprimir la emoción negativa. Ésa es la idea. Y una de las cosas que trato en mi nuevo libro, En busca de Spinoza, es la idea -una idea que tenía Spinoza- de que, para contrarrestar una emoción negativa, hay que tener una emoción positiva todavía más fuerte que la neutralice.
EP: Eso es. Y esto es revolucionario, porque en el pasado se creía que las emociones debían reprimirse.
AD: Como seres humanos tenemos una capacidad positiva fantástica, pero también somos capaces de hacer cosas terribles.
Debemos darnos cuenta de que las emociones vienen en todo tipo de sabores: hay emociones buenas y emociones malas. Todo esto es inherente al ser humano, y lo que distingue a las buenas personas de las malas personas, es que mediante una buena formación y educación, consiguen cultivar lo mejor y reprimir lo peor de la naturaleza humana.
EP: Ambas cosas están en nosotros.
AD: Tenemos ambas cosas. Así que el propósito de una buena educación y el papel de una sociedad próspera es permitir que se cultive lo mejor y se reprima lo peor de la naturaleza humana.
EP: Y esto significa un cambio radical en la manera de pensar y de educar a los jóvenes. No les diremos que se olviden de las emociones, que contengan las emociones, sino que en realidad les diréis que hay emociones buenas, que hay que conocerlas, hay que utilizarlas para combatir, luchar contra las emociones incorrectas.
LA COMPASIÓN ES UNA EMOCIÓN MUY POSITIVA QUE HAY QUE ESTIMULAR:
AD: Exacto. Podemos ilustrarlo, por ejemplo, con la compasión. La compasión es una emoción muy positiva, y no queremos suprimirla. Queremos hacerla más fuerte, hacer que suceda más a menudo respecto a los que sufren. Así que, evidentemente, lo que queremos es utilizar lo mejor y reducir aquello que conduce a la violencia y a la tragedia.
EP: A veces, la gente de la calle me pregunta: «oye, Eduardo, ¿qué pasa realmente cuando, de repente, alguien se siente atraído por otra persona?» ¿Hay alguna manera de calmar a la gente y decirles qué es lo que pasa en realidad físicamente?
AD: Lo que pasa -si utilizamos mi marco conceptual-, es que se produce un estímulo emocionalmente competente que, debido a su condición y a su diseño, conduce a un sentimiento de alegría. Ves a alguien que, por su apariencia física, puede suscitar deseo. Y el deseo es una combinación de alegría, pero también está relacionado con el surgimiento de varias reacciones muy antiguas que tienen que ver con el sexo.
EP: La pasión, o el sexo...
AD: Y ahí empieza una reacción. No necesariamente es amor, el amor es más complicado. En realidad, tiene que ver con la atracción. La atracción es algo que puedes sentir por otra persona con unas condiciones físicas concretas, o que puedes sentir hacia un objeto especialmente hermoso: un cuadro fantástico, una escultura fabulosa, un edificio magnífico, un coche bonito, un paisaje majestuoso... todos tienen la capacidad de generar en ti algo emocional. Y lo que generan es sobre todo placer.
EP: ¿Y se necesitan sustancias químicas para ello?
AD: Es una combinación de cosas distintas, una combinación de ciertos sistemas en el cerebro que funcionan de un modo concreto, y algunos de estos sistemas producen moléculas químicas que pueden ir a otras partes del cerebro, y luego liberarse al cuerpo, y que producen parte de estas reacciones. Sin duda, en el caso de la atracción sexual que lleva al sexo, se trata evidentemente de un proceso neuronal y químico muy complicado. En el caso de la atracción por un cuadro es un poco más simple.
EP: Al parecer la música tiene algo que ver con eso.
NEUROBIOLOGÍA DE LA MUSICA:
AD: Sí, la música tiene que ver con este tipo de reacciones. En nuestro nuevo instituto, estamos estudiando la neurobiología de la música y cómo la gente puede tener ciertos tipos de reacciones emocionales ante la música, ante ciertos tipos de música y no otros.
EP: Algo que mencionas en tu libro sobre Spinoza es que muchas moléculas distintas pueden intervenir en ello. Oxitocina, hormonas... pero de algún modo el resultado final es igual o muy parecido. Así que la química es distinta, pero el resultado final es felicidad o pena o tristeza.
AD: Las diferentes moléculas provocan resultados distintos.
- Por ejemplo, cuando tienes miedo, se generan reacciones como la liberación de cortisol y que se asocian con lo que denominamos estrés.
- Pero si estás en un estado relacionado con la atracción sexual, o con una sensación de confianza en otra persona, la oxitocina es la sustancia química más importante.
- En varios estados de recompensa, entra en juego otra molécula muy importante llamada dopamina. Las diferentes moléculas tienen consecuencias distintas.
Lo único igual es que todas ellas son emociones, siempre se acaba en un estado emocional, pero no tiene que ser exactamente el mismo estado.
EP: Hay una referencia aterradora en tus escritos acerca de una investigación desarrollada en el Hospital Salpêtrière, en París, por un científico llamado Yves Agid que trata pacientes con alzheimer o parkinson utilizando electrodos para activar algunos circuitos neuronales. Y una de las cosas que pasó es que, mientras examinaban a un paciente, un electrodo provocó algo que hizo que la persona pasara a un estado de tristeza absoluta. Y pasó algo similar pero con la alegría.
AD: Sí. EP: ¡Dios mío, Antonio! Tenéis en vuestras manos la posibilidad de provocar en la gente la más absoluta tristeza o alegría.
AD: Por supuesto estas posibilidades existen, pero no hay que pensar en ellas como algo aterrador, sino de un modo positivo: piensa por un momento en la posibilidad de que alguien con una depresión, que esté profundamente triste y no responda a la medicación, pueda tratarse mediante la estimulación eléctrica de una parte concreta del cerebro. Creo que, igual que sucede con todos los aspectos de la investigación que tienen que ver con seres humanos, siempre hay una parte que podría explotarse negativamente. Pero también hay otras cosas que podrían ser muy positivas.
EP: Como lo de las células madre, ¿no?
AD: Sí, por ejemplo. Todo esto hará que la gente sufra menos en diez, veinte o treinta años. Sin embargo, como sociedad, debemos ser responsables del uso correcto de estos progresos, de utilizarlos inteligentemente. Y la sociedad debe decidir cómo utilizarlos a través de un debate amplio.
EP: Después de todo, tras tu investigación, estas cosas no están tan separadas de la realidad. Mencionas, por ejemplo, que uno de los descubrimientos realizados es la capacidad del cerebro de alucinar, de falsear emociones.
AD: De falsificar un estado del cuerpo. Esto me interesa mucho, y ya sabes que, hace muchos años, en el libro El error de Descartes, sugerí que había algo parecido a una pseudo-representación corporal, porque podíamos hacer que el cerebro asumiera un estado corporal que no era el estado real del cuerpo. Por aquel entonces, había pocas pruebas que lo corroboraran, era solamente una hipótesis, pero en la actualidad hay muchas pruebas…
EP: Las hay.
NUESTRO CEREBRO ACTÚA COMO UN SIMULADOR:
AD: Sí. Esto es exactamente lo que hacemos: nuestro cerebro actúa como un simulador. Puede simular o disimular cosas. Por ejemplo, si sufres un dolor muy grave pero estás en una situación de peligro, no sientes dolor, el dolor se interrumpe. El cerebro lo provoca.
EP: Para que puedas correr.
AD: Para que puedas huir. Así que el cerebro decide autoengañarse y falsificar la información por un buen motivo. Se pueden simular estados que no existen, e incluso negar su propia existencia. Es parte del funcionamiento del cerebro.
EP: Otra cosa fascinante de tu investigación que me hace reflexionar es la capacidad de predicción a partir de emociones y sentimientos.
AD: Sí.
EP: Pero hay algunos psicólogos, por ejemplo Daniel Gilbert, de la Universidad de Harvard, que dice que somos muy torpes a la hora de proyectar, predecir sentimientos. Los sobreestimamos o subestimamos... ¿qué te parece?
AD: Las dos cosas son verdad. Somos capaces de predecir el futuro pero lo hacemos mejor o peor en función de la cantidad de información de la que disponemos. Evidentemente, si alguien tiene datos muy buenos, realizará una mejor predicción del futuro que si simplemente intenta adivinarlo. Los seres humanos, mucho más que otras especies, tenemos una manera de predecir el futuro, a corto plazo, medio plazo e incluso largo plazo. Por supuesto, cuanto más alejado esté el futuro, ¡menos posibilidades hay de acertar! No puedo predecir, por ejemplo, lo que pasará en la bolsa de los Estados Unidos ni lo que pasará con el precio del petróleo de dentro de dos años. ¡Pero algunas personas pueden hacer conjeturas muy informadas!
EP: Pero parece que en lo que concierne a lo afectivo, al amor, lo hacemos especialmente mal, incluso si tenemos buena información. Esperamos más de un futuro encuentro amoroso de lo que pasará en realidad. ¿Es verdad?
AD: Estoy de acuerdo con que es muy fácil dejarnos engañar por nuestros sentimientos a veces. Creo que fue Stuart Sutherland, el psicólogo británico, el que definió el amor como un estado de enfermedad justamente por estos motivos. A veces está muy bien tener una emoción positiva sobre muchas cosas pero, en ocasiones, sobre todo en situaciones de atracción sexual y amor, pierdes el juicio y ya no predices tan bien. Pero incluso así, puedes aprender. No hay motivo de desesperación.
EP: Dices que para tener sentimientos es necesario un sistema nervioso con la capacidad de proyectar en imágenes las emociones. Y por último, aunque no por ello menos importante: hay que ser consciente de algún modo, de uno mismo, de nuestro yo.
AD: Sí. Es una teoría muy interesante, aunque es un poco como lo del huevo y la gallina. Todo lo que tiene que ver con la conciencia tiene muchísima importancia. Sospecho que nuestros sentimientos de emoción, especialmente los sentimientos más simples fruto de emociones del entorno, por ejemplo, suponen casi el principio de la conciencia. En cierto modo, no se puede tener un sentimiento propiamente dicho sin conciencia, pero no creo que se pueda tener conciencia sin un sentimiento. Porque hay un punto en el que todo empieza.
EP: Esto me ha gustado.
AD: Y luego las cosas entran en una espiral más complicada en la que aumenta la conciencia y el sentimiento. Pero de algún modo, es necesario el inicio. Si no sintiéramos nuestro organismo, para empezar, si no notáramos sus cambios, no podría haber conciencia. La conciencia está íntimamente vinculada con esta sensación inicial de uno mismo, y para tener una sensación de uno mismo es necesario sentir tu propio organismo y lo que cambia en él.
EP: Ahora entiendo por qué las plantas no tienen sentimientos.
AD: Así es.
EP: Pero no sé qué pasa con los perros...
AD: Yo creo que los animales tienen sentimientos. Especialmente los animales complejos. Me gusta decir que no estoy seguro de que una mosca tenga sentimientos. Pero no voy a pronunciarme sobre eso. No estoy seguro de que la aplysia tenga sentimientos, de hecho sospecho que no. Sin embargo, un perro definitivamente tiene sentimientos. Aunque no voy a decir científicamente que un perro tiene sentimientos porque no hay manera de probarlo.
EP: Pero hay un poco de conciencia entonces.
AD: Por supuesto que sí. Creo que el perro, el chimpancé o el gato son conscientes. Especialmente los animales domésticos, que se han desarrollado evolutivamente con muchas características que están en coevolución con los humanos, ¡por supuesto que tienen conciencia y sentimientos! Creo que sería un error terrible suponer lo contrario. Me parece que la postura que hay que adoptar es ésta: no se puede demostrar científicamente de un modo satisfactorio que un perro tenga sentimientos. ¡Pero tampoco se puede demostrar lo contrario! Concedámosle el beneficio de la duda. Si sabemos el tipo de cerebro necesario para los sentimientos y la conciencia, preguntémonos si este animal tiene este tipo de cerebro. Y si el animal tiene ese tipo de cerebro y se comporta como si fuera consciente, entonces probablemente tenga sentimientos. Además, me parece que esto es muy importante para tratar correctamente a los animales.
EP: Sí.
AD: Porque me parece que nuestra civilización humana ha adoptado una actitud desdeñosa hacia los animales, asumiendo que no tenían alma, que no tenían sentimientos.
EP: Spinoza solía decir que para conseguir una sociedad democrática ideal, eran necesarias tres cosas. Me gustaría que habláramos de ello porque estamos bastante preocupados sobre todo lo que sucede. Spinoza vivió en el siglo XVII, ¿no?
AD: Sí.
EP: Y él decía que lo primero que necesitamos es libertad de expresión. Lo segundo es la separación entre la Iglesia y el Estado. Y, por último, un contrato social generoso que protegiera a los eslabones más débiles de la red social, ¿verdad? Esto fue en el siglo XVII. ¿Dónde estamos ahora?
AD: Pues me parece que estamos en un período muy malo de la historia ahora mismo, aunque, en gran medida, hemos aprendido esas lecciones y, de hecho, hemos puesto en práctica algunas de estas lecciones en las constituciones de muchos países. Sin duda en la constitución de los Estados Unidos. Y estos principios subyacen en las constituciones de los países de la Comunidad Europea, constituciones que generalmente respetan la separación de la Iglesia y el Estado, la libertad de expresión... y tienen, como base, un impulso hacia la generosidad para con los miembros más débiles de la sociedad...
REFLEXION FINAL: Creo que estamos en un mal momento porque, aunque las constituciones de muchos de los países más avanzados recogen los preceptos de Spinoza, la realidad es que a menudo no se respetan esos principios en los que se basan nuestras leyes. Debemos ir con más cuidado. Nuestro mundo ha experimentado muchísimos cambios que tienen que ver con el enorme crecimiento demográfico, con la enorme difusión de la información mediante la televisión, Internet, los videojuegos. Todas estas vías suponen retos para la razón y las emociones. Es más difícil estudiar detenidamente los problemas, y es más difícil expresar las emociones correctamente ante ciertos estímulos cuando se nos bombardea con información como ahora. Y el proceso sigue acelerándose. Una vez se es consciente de ello, hay que hacer todo lo posible para recuperar ese espíritu de la Ilustración que encontramos en Spinoza. Debemos asegurarnos de que se respeten esos principios, ¡y de que no sean sólo palabras! Está muy bien decir: «yo respeto la libertad de expresión», pero luego hay que cumplir con ese derecho, no se puede interferir a hurtadillas.
Madrid 11 de Abril de 2006
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