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21/8/16

Una infancia feliz no garantiza una vida adulta feliz: "La mejor forma de empezar bien en la vida es contar con una constelación de afectos.- Dr. Boris Cyrulnik

Una infancia feliz no garantiza una vida adulta feliz. Ni una infancia desgraciada nos condena a una vida desgraciada.
"La mejor forma de empezar bien en la vida es contar con una constelación de afectos.
Boris Cyrulnik es neurólogo, psiquiatra y psicoanalista. Experto en la resiliencia a partir de su propia biografía, tras haber pasado parte de su infancia en un campo de concentración, donde perdió a su familia.
El resto de su infancia lo pasó con familias de acogida.
Empezó a ir a la escuela a los 11 años y acabó convirtiéndose en uno de los fundadores de la etología humana y uno de los principales teóricos y divulgadores de la resiliencia, que está revolucionando el campo de la psicología contemporánea.
De qué depende una vida feliz? ..
Una infancia desgraciada sólo supone lo que yo llamo "empezar mal en la vida".
Si esta persona se queda sola es bastante probable que tenga una vida desgraciada, pero si, con el paso del tiempo, se ve rodeada de afecto, puede tener una vida feliz.
El afecto ayuda entre un 70 y un 80% a la resiliencia, a superar las dificultades y resituarse en el mundo de una manera más sana y segura.
¿Cuáles son las trampas de una infancia aparentemente feliz que puedan conducir a una persona al fracaso, la inmadurez o la infelicidad en su vida adulta?
Este sería el caso de "empezar bien en la vida", pero tampoco es una garantía de que el resto de tu vida vaya a ir bien. Una criatura puede sentirse muy feliz sintiéndose amada en su infancia y acabar en una especie de cárcel afectiva, especialmente cuando el amor sólo le llega de una persona, y al final se convierte en una dependencia que le ahoga y le impide madurar. Hay que intentar siempre contar con una constelación afectiva, con diferentes personas y estilos afectivos. Esto sí que es un factor de protección. De forma que, por ejemplo, cuando la madre está mal (o se producen conflictos naturales e inevitables con ella), pueda acudir a otra persona. Una infancia feliz pero en la que sólo has contado con una persona para cuidarte y amarte, acaba siendo un factor de riesgo.
¿Cómo puede manifestarse este riesgo?
En una dependencia emocional que, a la larga, causará problemas. Por ejemplo, si un bebé sólo cuenta con su madre, puede ser muy feliz en su infancia, con todas sus necesidades emocionales cubiertas, pero puede ocurrir que los problemas sobrevengan en la adolescencia, cuando tenga que empezar a alejarse de ella para vivir su propia aventura social y sexual. Entonces sólo podrá dejar de depender a través del odio.
Sin embargo, hay muchas madres que se ven en esta situación. ¿Qué pueden hacer?
Buscar un apoyo familiar o de amistades adultas con las que el niño o la niña pueda contar; establecer lazos con la escuela, con el barrio, con el entorno. Por ejemplo, buscando la complicidad de tutores, maestras, etc. Potenciar en la medida de lo posible que el niño o la niña pueda contar con diferentes estilos afectivos, modelos y referentes adultos.
¿Por qué son importantes los diferentes estilos afectivos?
El hecho de que sean diferentes estilos de amar te ayuda a no identificar el amor, la indiferencia o el odio con una forma específica de comportamiento. Te abre la mente y, al mismo tiempo, te permite desarrollar diferentes facetas de tu personalidad.
Se puede decir, entonces, que incluso con una infancia feliz puede que "se haya empezado mal".
Aunque se haya tenido una infancia feliz en el más amplio sentido de la palabra: has vivido en un entorno de amor, sin enfermedades ni problemas graves, en un buen barrio, con una buena cultura. Todo esto no quiere decir que estés protegido para toda la vida si no cuentas con recursos internos y externos.
¿A qué se refiere? ¿Cuáles son esos recursos internos y externos?
Recursos internos como la habilidad para establecer relaciones sociales, verbales, de afecto, etc. Con los recursos externos me refiero a los tutores de resiliencia, como la madre o el padre, el instituto, etc. Todos estos recursos externos funcionan mejor cuando se funciona en equipo; por el contrario, pierden su eficacia cuando se desacreditan unos a otros.
¿En qué consiste la resiliencia?
Por definición, la resiliencia consiste en la habilidad para tener un momento de felicidad incluso cuando tienes una herida en el alma. La magnitud de esa herida es lo de menos: hay personas que se sienten destrozadas por la muerte de un gato y otras que pasan pruebas muy duras con éxito y sin problemas aparentes. En cualquier caso, lo importante es poder atribuirle siempre un significado al trauma o al fracaso o a la situación indeseada, sea la que sea.
¿Siempre tiene un significado? ¿Qué ocurre si no lo tiene?
Que no ha habido resiliencia. Si no encuentras un sentido a lo ocurrido (al dolor) y lo transformas, aún estarás atrapado en la herida. Si no hay sentido no hay resiliencia, hay confusión.
¿Podemos hacerlo solos?
Nadie vive solo y es difícil que alguien pueda curarse solo. Todos dependemos de nuestro entorno. Cuando una persona está herida o se siente infeliz, necesita metamorfosear, transformar su dolor. Por ejemplo, el niño herido que se vuelve altruista, empático y generoso, y esto ocurre a menudo. Comprende el dolor mejor que nadie porque ha pasado por él. O el hijo sin padre que acaba siendo un padre magnífico. O la hija de padre ausente que aprende que ésa es el tipo de pareja que no desea a su lado, y acaba encontrando el compañero con el que compartir la maternidad, etc. Esto es resiliencia.
¿Cuándo no hay resiliencia?
Cuando no se metamorfosea el dolor ni se le encuentra significado y se limita a repetir pautas: el hijo de maltratador que maltrata a su pareja, o la hija que encuentra siempre una pareja que la maltrate. Cuando se dedican a repetir pautas, sin superarlas.
¿Cómo se construye la resiliencia?
En primer lugar, es preciso encontrar a alguien que te transmita seguridad afectiva, ya sea profesional o no. Pero no siempre aparecen en nuestro camino personas amorosas y altruistas que se empeñen en ayudarnos, a pesar de las resistencias y dificultades que puedan haber; por eso es tan importante la labor de los profesionales, que en las escuelas, el barrio, los servicios sociales, etc., haya profesionales preparados para ayudar con amor e implicación personal.
¿Qué más?
Hay que encontrarle un sentido a aquello por lo que has pasado, como te decía antes. Siempre. No me refiero a justificar lo que te ha pasado, sino a darle un sentido para el futuro. Y no se trata de que las cosas, los acontecimientos, tengan sentido en sí mismos, sino que tú se lo des, que les otorgues un significado en tu vida. Ésta es una de las funciones más importantes de los profesionales, entre otras cosas: ayudarte a encontrárselo.
¿Dónde buscarlo, cómo?
Un medio muy eficaz es la escritura. A menudo, las personas heridas escriben espontáneamente; lo ven como una manera de expresar sus emociones, controlarlas, narrar su vida y representarla. Muchas veces, la manera en que narramos nuestra historia nos puede ayudar a curar las heridas, aunque también a crearlas. Por eso es importante utilizar la escritura de una manera que te ayude a resignificar tu dolor.
Por ejemplo.
Una chica me contó que el médico le dijo que tenía un cáncer avanzado y se puso a escribir esa misma noche sin saber por qué. Escribiendo, se dio cuenta de que se sentía despersonalizada, con su vida en las manos del médico que era quien decidía si se operaba o no, el tratamiento a seguir, etc. Escribiendo, tomaba posesión de su personalidad y de su historia y podía metamorfosear el dolor para hacer algo con él.
De hecho, muchos libros se han escrito a partir de un trauma personal.
Sí, algunos de ellos se han convertido en clásicos o están en la sección de bestsellers de ficción o autoayuda. Y muchos otros que no llegan a las estanterías. En Ruanda, vi a un hombre que le dictaba a otro su historia y sus sentimientos, para que se lo escribiera, porque él no sabía escribir. Le pregunté qué hacía y me dijo que estaba guardando su historia para sus hijos, para que no se pierda. Y es que a veces la historia oficial te roba tu propia historia, y eso hace que sea más difícil dotar de significado a tu experiencia y tu sufrimiento.
Habla mucho del afecto como factor de resiliencia. ¿El amor nos cura? ¿Cómo cura el amor?
El amor como "estar", el amor que te acompaña. El amor construye unos lazos que nos fortalecen, te hace sentirte en terreno seguro. Si hay una persona a tu lado que es una base de seguridad, es un tutor de resiliencia.
Y sin embargo, es bastante habitual. La pareja no siempre es una fuente de estabilidad y apoyo.
Hay diferentes tipos de pareja, pero podemos resumirlas en tres: la pareja en la que ambos se refuerzan mutuamente; aquélla en la que uno daña al otro, y la que ambos miembros se hacen daño mutuamente. Cuando, en una pareja, las dos personas se refuerzan mutuamente, obviamente dura más, tienen mejor calidad de vida, como pareja y por separado, disfrutan de mejor salud y estado emocional, mejor humor y un sistema inmunológico que les protege de enfermedades. Es la única forma de pareja que merece reafirmarse. Las otras, hay que intentar transformarlas de alguna manera, metamorfosear las viejas actitudes y buscar un significado que establezca las bases de una relación más sana en el futuro. Si no es posible, vale más abandonar la relación.
¿Cómo hacerlo?
Es difícil, sí. Para salir se necesita a otra persona, no necesariamente otra pareja, que te dé seguridad.
Pero cuidado, porque si no has sanado tus heridas, si no les has encontrado significado, podrías dedicarte a repetir pautas el resto de tu vida.
Características de las personas resilientes.
Tienen una habilidad para resolver problemas.
Afrontan la realidad con recursos variados.
Poseen buena aptitud para manejar relaciones interpersonales.
Su voluntad y capacidad de planificación es grande.
Sentido del humor amplio y positivo.
Tienen, en general, más autoestima e independencia y menos tendencia a la desesperanza que el resto de los niños.
"La mejor forma de empezar bien en la vida es contar con una constelación de afectos.

21/7/09

NO LINEALIDAD E IMPREDECIBILIDAD DE LAS ENFERMEDADES - Dr. Francisco Traver


ATRACTORES, FRACTALES, ORIGEN Y DESARROLLO DE LAS ENFERMEDADES DE LA MENTE:
Hace algunos años asistí a una conferencia que pronunciaba el Dr German Berrios a propósito de la anhedonia, un curioso síntoma que pertenece tanto a la esquizofrenia como a la depresión mayor y durante aquella conferencia oí por primera vez la idea: los sintomas son fractales.
Como es sabido German Berrios es un decidido defensor de una nueva psicopatologia y además de ello un erudito en la tárea de buscar, perseguir y encontrar el origen y el desarrollo histórico que los síntomas mentales recorren en función de los distintos contextos y culturas en los que se desarrollan.
Pero de aquella conferencia es aquella frase la que me ha venido persiguiendo durante años: los sintomas psiquiátricos son fractales, es una idea que si bien no alcanzaba a entender en aquel entonces resonaba en mi, sabía que era verdad.
Pero en realidad un
fractal es una figura geométrica, ¿es que los sintomas psiquiátricos tienen forma?¿Se pueden dibujar?¿no sería aquella frase de Berrios una metáfora poética?
Pero antes de entender esa idea tuve que documentarme acerca de otros conceptos que desarrollé en una serie de cuatro post y que titulé “
El caos explicado a un psicólogo“. En esa serie trataba de articular distintos conceptos del caos y ordenarlos de manera práctica ilustrándolos con ejemplos de la vida cotidiana. Antes de entender la frase de Berrios tuve que comprender:
¿Que es el caos?
¿Qué es la no linealidad?
¿Qué es un atractor?
¿Qué es una estructura disipativa?
Cuando ya supe bien qué significaban estos conceptos me encontré de bruces con la
Teoria biocognitiva de Mario Martinez que pretendía y seguramente es, una de esas neoteorias que tratan de desenredar la madeja determinista en que nos encontramos entrampados tanto los psiquiatras como los psicólogos, por no hablar de los que se dedican a estudiar las ciencias sociales. Todos pertenecemos a un vasto campo de conocimiento que llamamos ciencias de la complejidad y que tienen que ver con procesos caóticos. La psicologia y la psiquiatria nos ocupamos de eso: de los procesos caóticos que constituyen eso que llamamos mente pero lo hacemos con instrumentos del determinismo y de la linealidad, por eso hablamos de psicofármacos, autoestimas y serotoninas. Este post persigue precisamente llamar la atención sobre esta cuestión e iluminar qué es el caos y qué tiene que ver el caos con la mente humana. De eso se trata.
Para entender de un vistazo el concepto de caos en psicologia les pondré un ejemplo: supongamos que un niño tiene a un padre borracho y a una madre depresiva, que se trata de una familia de esas que llamamos desestructuradas, que son pobres y que viven de la asistencia social. ¿Como influirán estos factores en la personalidad de este chico?
El sentido común nos parece llevar de la mano a pensar que este chico tiene poco futuro, la delincuencia, las drogas, la marginalidad o la locura le acechan, es cierto, verosimil y probable.
¿Y si les dijera que podría contar en estos momentos una treintena de genios que se criaron en un ambiente asi? Es tambien posible desde luego, porque no existe una relación lineal entre el tipo de crianza y sus resultados. Lo que existe es una relación no-lineal es decir caótica, o dicho de otra manera impredecible.
No lineal no equivale al azar, no lineal significa que hay un orden escondido en el aparente desorden, de tal forma que ni podemos negar que una crianza asi suele tener lineales consecuencias para el desarrollo de la personalidad, ni tampoco podemos negar que a veces hay resultados paradójicos en este tipo de ambientes que pueden llegar a ser la cuna de un genio. Pero lo más importante es que no lo podemos predecir, ni saber cuando emergerán estas propiedades, cuantos genios o delincuentes habrán en esa familia o si habrá alguno, es decir solo podemos formular hipótesis probabilisticas. Eso es caos, una forma de causalidad que va más allá del determinismo puro pero que sigue siendo causalidad.
Obsérvese que el caos, al menos en lo que respecta a la psicología no reniega de la causalidad lineal sino que la trasciende, la complica y la hace impredecible, existe como una torsión de la causalidad. Todo pareciera apuntar en la dirección de que el desarrollo de la personalidad de ese niño hay un peso determinista (clase social, instrucción, ambiente, etc) y otro peso que va en la dirección opuesta y que de existir produciria efectos sorprendentes o paradójicos respecto a la expectativa habitual.
He dicho ya que la personalidad de ese supuesto niño sería impredicible, pero aun no he hablado de qué es eso llamado personalidad, ¿de dónde sale? ¿como se forma? ¿Es la consecuencia lineal de un cerebro con defectos congénitos o el resultado del ambiente?
Las teorias lineales tanto aquellas ambientalistas (conductistas) como las biologicistas le darian muchos boletos a este niño para dudar de su porvenir por razones distintas. Es por eso que no saben explicar el resultado contrario, ¿cómo explicar la emergencia de un genio en un entorno asi? ¿hay alguna teoria explicativa de este fenómeno?
No la hay en una mentalidad lineal, medicalista y estadística que opera con números y lo fia todo a las ecuaciones, en realidad la mente humana es un sistema abierto que emerge de condiciones materiales y biológicas y extrae de su medio ambiente los estimulos moduladores para adaptarse a la realidad. Pero las mentes humanas hacen algo mas que adaptarse. Más abajo lo veremos, ahora es el momento de explicar qué es una emergencia.
A mi me gusta más la explicación que dió
Zubiri que la que dió el propio Broad en 1925 de qué es una emergencia. Para Zubiri una emergencia es un “brote”, algo que surge de algo y que además surge por “elevación”. En este sentido una emergencia podria definirise como un brote elevado, un cambio de nivel que reproduce las condiciones iniciales del lugar de donde procede pero que se sitúa en otro lugar, como esas ramas altas de los árboles que parecen reproducir el árbol entero en cada bifurcación o si se quiere como esas manitas que surgen de los dedos de la fotografia que acompaña este post.
El ejemplo no es baladí porque los árboles crecen de forma fractal, los árboles son fractales, lo que es lo mismo que decir que los árboles son emergencias (de las semillas que los contienen) y que además de eso, precisamente por ser emergencias son inciertas e impredecibles.
Observese un ejemplo de fractalidad extraido de la naturaleza, en este caso un brócoli, pueden notarse en la forma como crece la verdura las cualidades de la fractalidad:
autosimilitud
iteración
recursividad
Como vemos en la
fractal de Lorentz hay algo que atrae a la figura hacia su centro y que la impide salirse de los bordes del papel, ese centro se conoce con el nombre de atractor.
Pues es precisamente esto lo que es un sintoma, una emergencia incierta que sigue precisamente las leyes de la fractalidad y que se organiza alrededor de un núcleo usualmente un leit-motiv, un patrón determinado que muchas veces hemos llamado en psicologia trauma y que en geometria llamamos atractor. En realidad el concepto de atractor, karma, retorno de lo reprimido o trauma son la misma cosa, es decir algo que organiza, atrae y configura el despliegue algoritmico de una cascada de cogniciones, percepciones, conductas y pensamientos que llamamos personalidad, enfermedad o estilo caracterólogico.
Ahora bien existe algunas diferencias entre lo que sucede en la normalidad y lo que sucede en la patologia. En realidad la función del atractor es impedir que exista demasiada oscilación en un sistema dado asegurando al mismo tiempo que pueda existir la variabilidad adaptativa. Un ejemplo biológico de atractor simple es la molécula de la insulina. Su función es impedir que la glucosa circulante rebase determinados limites (entre 70-120 mg/l). Ese segmento de oscilación que llamamos homeostasis significa que los niveles de glucosa de la sangre dependen de las ingestas y los ayunos, pero a nuestro cuerpo lo que le interesa es mantener constante ese flujo de glucosa, de lo contrario moririamos, nos desmayariamos o no podriamos mantener actividad muscular alguna. Es necesario que la insulina atraiga a la glucosa hacia ese segmento homeostático pero tampoco seria deseable que la glucosa se mantuviera siempre en una cifra fija o determinada. Si la glucosa no pudiera ser flexible, es decir si no hubiera oscilación moririamos después de un banquete copioso o después de varias horas de ayuno. La evolución diseñó un segmento heuristico para la glucosa que llamamos oscilación homeostatica y que permite al organismo adaptarse tanto a la ausencia de alimento como a su abundancia. Esa es la función de la insulina, esa es la función de un atractor, permitir la adaptación, en este caso a la dispersión de recursos alimentarios .
¿Y que sucede en la patología?
Lo que sucede es un colapso del atractor o bien la aparición de
atractores extraños que toman el mando del despliegue caótico de significados y generan significaciones extrañas y solo comprensibles en la clave del atractor extraño individual.
Es lo que sucede precisamente en los
traumas emocionales ¿por qué las personas que han sufrido abusos sexuales en su infancia repiten constantemente una conducta que pareciera como si se hubieran hecho adictos al trauma? ¿por qué las mujeres abusadas por sus parejas parecen elegir siempre a abusadores? esta conducta es imposible de explicar en términos de una psicologia determinista y lineal y halla su explicación precisamente en términos de la no linealidad y con los conceptos arriba descritos como psicología del caos y atractores extraños.
Pero los seres humanos somos sobre todo plásticos, no estamos solo diseñados para la adaptación a determinadas condiciones ambientales sino para generarlas o crearlas, es por eso que la patologia tiene un cierto sentido de cambio, un cambio que opera a través de crisis.
Crisis (krinos en griego significa decisión) significa en la teoria del caos, el punto de máxima inestabilidad, el momento en que se produce una bifurcación. Y una bifurcación es un cambio de nivel en el sistema que puede identificarse con la enfermedad o con la curación, por eso en medicina siempre hablamos de dos tipos de curaciones:
Una curación por defecto, supresora de sintomas que considera al sintoma como la expresión de algo averiado y que hay que resolver siempre. Es el modelo médico determinista.
Una curación por disipación, es decir un movimiento antientrópico que lleva al organismo hacia un nuevo nivel de resolución y donde el síntoma opera como motor de cambio.
Aqui hay un post que habla de ello. Y aqui.
Dicho de otra manera las crisis son los momentos idóneos para provocar curaciones “por salto de nivel”, hablamos entonces de disolver problemas que es lo contrario a resolver problemas. En psicologia y en psiquiatria esta concepción de curación adquiere una gran importancia a partir de la implantación de nuevos modelos de comprensión de lo mental inspirados en la teoria del caos: la
psicologia transpersonal con su noción de crisis emergente, asi como la comprensión de la crisis en su dimension espiritual guiarán en el futuro nuevos desarrollos y nuevas comrpensiones de lo psíquico alejadas del materialismo determinista que hasta el momento - y excluyendo al psicoanálisis- han propugnado la falta de sentido y de saber en el discurso de un paciente mental.
Hace falta un cambio de mentalidad y una nueva apertura entre los profesionales que logre implantar las concepciones caóticas en la psicopatología.
Articulo publicado por el Dr.Francisco Traver en su blog: NEUROCIENCIA Y NEUROCULTURA.