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22/4/14

¿Cómo conseguir reducir el nivel de estrés? - Reducción del Estrés basado en Mindfulness - Lic. Martín Reynoso

Mindfulness es un “tipo de atención intencional, totalizadora, momento a momento y sin juzgar “.
 
El joven biólogo molecular Jon Kabat-Zinn, que alcanzó su doctorado en el año 1971 bajo la atenta mirada de su mentor, el reconocido Premio Nóbel de Medicina Salvador Luria, nunca hubiera pensado que su camino estaba trazado más allá de las ciencias duras.
Lo que hasta entonces era para él una práctica privada, íntima y contenedora, la Meditación, iba a transformarse en su norte científico, su anhelo profesional y su vocación investigativa. Su intuición certera le indicó, en aquellos convulsionados años de intenso cambio social y cultural, que meditar podía ser un bálsamo para las heridas de la vida cotidiana, el creciente estrés y ansiedad de las grandes urbes.
Fue así que hacia fines de los 70 fundó, en el Centro Médico de la Universidad de Massachussetts la “Clínica de Relajación”, luego devenida la “Clínica de reducción de estrés basada en Mindfulness”.
Según él mismo lo define, Mindfulness es un “tipo de atención intencional, totalizadora, momento a momento y sin juzgar “ (2003).
En la actualidad su fuerza transformadora se aplica en el tratamiento de distintas condiciones clínicas, médicas y psicológicas, existiendo solidez científica en, por ejemplo, dolor crónico, psoriasis, cáncer, ansiedad y estrés.
Si bien Mindfulness no es exclusividad del visionario Kabat-Zinn, su programa MBSR ha sido mundialmente bautizado como “el programa de Mindfulness”.

Igualmente, es justo reconocer que algunos otros profesionales, tal el caso de Marsha Linehan, habían ya explorado su aplicabilidad en las ciencias de la salud.
Ahora bien, ¿qué tiene para decirnos Mindfulness en cuanto a la neuroplasticidad, a la modificación activa del funcionamiento de redes neuronales y el “encendido” de ciertas regiones de nuestro cerebro? Por ahora, algunas cosas importantes.
El Dr. Herbert Benson ya había explorado hacia los 70 el efecto fisiológico de la meditación (hablando de “respuesta hipometabólica de predominio parasimpático”), pero no fue más allá del sistema nervioso autónomo y se mantuvo ajeno, quizás por no contar con las herramientas tecnológicas apropiadas, a esa gran caja negra que era entonces el cerebro.
El primer estudio serio del impacto meditativo en nuestro órgano social lo brindaron Richard Davidson y el propio Kabat-Zinn, en el año 2003, cuando evaluaron su efecto en empleados de una corporación tecnológica.
 El hallazgo fundamental fue que el área prefrontal izquierda, asociada con lo que llamamos “las emociones positivas” (empatía, acercamiento, compasión), se estimulaba con la meditación al punto de generar una actividad neuronal más intensa, mientras que la amígdala, asociada a las reacciones de estrés y a emociones llamadas “aflictivas” , como el enojo, disminuían su actividad
.
Davidson y Kabat-Zinn también midieron el impacto inmunológico de la meditación, descubriendo que la función inmune se fortalecía con el programa de 8 semanas.
Distintos estudios indagaron los efectos de la meditación desde entonces, profundizando la observación de ciertas estructuras “sensibles” a la práctica sistemática, como la corteza prefrontal medial y dorsomedial, el cingulado posterior (especialmente asociados a los procesos de atención), el hipocampo y la propia amígdala, y la ínsula (asociada a procesos interoceptivos).
No sólo Davidson y su laboratorio de “afective neuroscience” en Winsconsin indagan el impacto de la meditación en el cerebro, Sara Lazar lidera un sólido equipo investigativo en la costa este americana, en el mismísimo hospital general de Massachusetts.
Lazar va algo más allá en sus hipótesis neurocientíficas, sugiriendo que la disminución de estrés producido por el programa MBSR correlaciona positivamente con la disminución de la densidad de materia gris en la zona basolateral derecha de la amígdala, y luego, en un artículo casi simultáneo (que evidencia la prolífica actividad de su laboratorio), examina los cambios en la corteza cerebral que experimentan los meditadores expertos, sugiriendo que existen volúmenes significativamente mayor de materia gris en el córtex órbito-frontal, como también en el tálamo derecho, el giro temporal izquierdo y el hipocampo derecho. Todas estas estructuras estarían implicadas en la regulación emocional y en el control de las respuestas conductuales (que en términos meditativos se traduce como “respuestas concientes” o “plenamente atentas”).
 Por último, Daniel Siegel, fundador del “Mindsight Institute” en Los Angeles, examina el desarrollo de la compasión, la empatía y las relaciones interpersonales en individuos, familias, organizaciones y comunidades investigando el efecto integrador de la práctica de mindfulness en el cerebro. Utiliza la expresión “attunement” (sintonía) para denominar la experiencia de un funcionamiento integrado, equilibrado y empático de un cerebro que conecta profundamente con la experiencia propia y la de los demás individuos.
Ciertamente queda mucho por conocer de esta práctica revolucionaria que parece acompañar un desarrollo más conciente y holístico de nuestros estilos de vida (llámese alimentación, medio ambiente, relaciones sociales), pero no podemos evitar asistir esperanzados a la emergencia de cerebros más justos, solidarios y empáticos que favorezcan una vida más armónica para nosotros y nuestra posteridad.

Lic. Martín Reynoso.mreynoso@ineco.org.ar
Licenciado en Psicología (Facultad de Psicología. UNR).
Profesor de Psicología (Facultad de Psicología. UNR). .
Magister en salud materno infantil (Facultad de Medicina.Escuela de Graduados.UNR).
Psicólogo de INECO en el área de Mindfulness, Dpto de Psicoterapia Cognitiva.

Publicado en Red Intrameds en Agosto/2012; 


 



2/6/13

Secretos para una longevidad con salud verdadera: Vida activa, comida sana, prácticar ejercicio y vida tranquila y con un sentido espiritual


Como alcanzar la longevidad con salud verdadera:

En el Archipiélago de Okinawa existen varias islas habitadas que registran la mayor concentración de ancianos con más de 100 años y en buen estado de salud. (80% de ellos viven son autoválidos).
Y uno de sus pueblitos es el de Ogimi con una importante concentración de personas centenarias que gozan de buena salud y viven en un clima subtropical, con exuberante vegetación, en contacto con las turquesas aguas del Pacífico que lo rodea de hermosas playas.
Matsu Taira tiene 99 años y goza de una salud envidiable que le permite vivir sola. Matsu se despierta cada mañana a las seis, se asea, desayuna, arregla la casa y hasta el mediodía trabaja en su huerto. De ahí obtiene la mayoría de los ingredientes con los que prepara diariamente su comida, la cual es realizada casi exclusivamente con vegetales. Cada cierto tiempo añade algo de cerdo cocido.
Luego del almuerzo se reúne con algunos vecinos y por la noche prepara su cena, ve la televisión o escucha la radio y se acuesta temprano.
UNA ACTITUD DIFERENTE ANTE LA VEJEZ:
Otra anciana de nombre Teru tiene 93 años y se levanta cada día a las cinco y, después del desayuno, pasea por el vecindario para visitar a sus amigas, cuida también su huerto y hace bashofu, un tejido típico de Okinawa, el más antiguo de la isla, que se cree que tiene su origen en el siglo XIII. Al mediodía, cocina y come, para luego echarse una siesta "de dos o tres horas". Por la tarde vuelve a trabajar en el huerto y en el telar; cena y se acuesta pronto, "a las nueve". "Estoy bien. Muy sana porque soy libre. Nada limita mi pensamiento ni mi libertad, hago lo que quiero cuando quiero",
Otra amiga de ellas es Hatsue Yoshimana, de 85 años y madre de tres hijos, es conocida por sus habilidades culinarias, que le han llevado a crear un delicioso mochi, un pastelito japonés de arroz. La mermelada de flores es otra de las especialidades de esta mujer, que se felicita de "no necesitar comprar casi nada, pues la mayoría de mis alimentos los cultivo en mi huerto".
Explica que no coge ni un resfriado y que visita al médico "sólo una vez al año" y únicamente para que le controle una incipiente osteoporosis, que no le impide ir a todas partes en bicicleta o andando.
OGIMI LA ISLA DE LA LONGEVIDAD:
Las estadísticas no dejan lugar a dudas, en Ogimi, de 3.500 habitantes, más de 90 personas cuentan con 100 años o más, lo que significa "la mayor concentración de centenarios del mundo".
Las mujeres viven aquí un promedio de 86 años; los hombres, 79.
Los problemas cardiovasculares son escasos, y el índice de infartos, cáncer de mama y de próstata se sitúa muy por debajo de la media nacional.
LA RECETA DE LA LONGEVIDAD:
- La genética no es determinante (influiría en aprox. un 30%)
- Equilibrio mente-cuerpo-espíritu
- Alimentación adecuada
- Práctica habitual de ejercicio
- Vida tranquila y con un sentido espiritual.
EL ESTILO DE OKINAWA NOS MUESTRA COMO ALCANZAR LONGEVIDAD CON SALUD VERDADERA:
En el año 1976 un médico cardiólog japonés Makoto Suzuki y 2 científicos norteamericanos hermanos gemelos de nombre Bradley y Craig Willcox (internista y antropólogo), estudiaron las razones de esta extraordinaria longevidad desentrañando los factores determinantes de la larga vida y concluyeron que "LA GENETICA NO ES DETERMINANTE, aunque influye en un 30%"
- ALIMENTACIÓN: Evitan casi totalmente los productos animales, dando preferencia a frutas como la papaya y a hortalizas como: ZANAHORIAS, REPOLLO, CEBOLLAS, PIMIENTOS VERDES Y LECHUGA. También consumen una mezcla de ALGAS y de HIERBAS COMO LA ALBAHACA.
Su alimentación también incluye: PASTA, ARROZ, MAIZ Y PESCADO (SALMON Y ATUN), que son ricos en acidos grasos omega 3 y que los suelen comer hasta tres veces al día, mientras que de carne roja y huevos sólo toman unas pocas porciones a la semana.
TE VERDE o TE NEGRO (ricos en antioxidantes).
EVITAN LA LECHE y el AZUCAR.
TOMAN MUCHA AGUA (de 8 a 12 vasos diarios) y CURCUMA, QUE ES UNA DE SUS ESPECIES FAVORITAS para aderezar las comidas o para beber, y que le atribuyen múltiples beneficios para la salud.
DIETA DE OKINAWA: En algunos restaurantes de Okinawa se promociona en inglés la Okinawan food, slow food, que en el fondo representan todos estos elementos arriba citados. Una dieta con poca grasa y bajas calorías, que contiene en cambio, muchos vegetales. Esta es la base de unos de los elementos de la "Dieta de Okinawa" que es LA FRUGALIDAD.
Otro elemento básico es el DEGUSTAR DESPACIO el alimento. Comiendo despacio conseguiremos comer menos cantidad porque como nuestro cerebro demora aprox. 20 minutos en recibir la señal de saciedad (desde el moento en que  comenzamos a comer). En 20 minutos recién llegará al cerebro la señal de saturación del estómago, por lo que si "tragamos la comida" o comemos con la misma ansiedad y velocidad con la que hablamos o vivimos en nuestros vida occidentalizada, tendremos tiempo suficiente para comer quizá el doble o más de lo que necesitamos.
LA COMIDA MODERADA:
Esta clave se apoya en uno de los consejos milenarios de Confusio, conocido como HARA HACHI BU, que significa "comer hasta que estés lleno al 80%. No comer hasta quedar repleto, porque el exceso de alimenteo es una de las claves para envejecer más rápidamente.
Limitar la ingesta de calorías supone un aumento de la esperanza de vida en todas las especies estudiadas, desde la mosca de la fruta hasta los primates y los habitantes de Okinawa lo aplican milenariamente.
ACTIVIDAD FISICA EN FORMA REGULAR: Los habitantes de Ogimi utilizan la bicicleta para la mayoría de sus desplazamientos. Es una forma muy útil para circular en los estrechos caminos que separan sus huertas. Otras formas de ejercicio como hábito de vida incluye a los bailes tradicionales, el cultivo de la huerta, la práctica de la jardinería, pescar, caminar y practicar también artes marciales.
CONTINUA OCUPACIÓN E INTERACCION SOCIAL: En Ogimi desempeña un papel central el telar de Kijoka, a tres kilómetros. A él acuden regularmente las ancianas, incluidas las centenarias, a mostrar a escolares y a turistas cómo tejer bashofu.
Es una de las señales de que los habitantes mayores de estas islas llevan una vida muy relajada.
MEDITACIÓN: Otra de las claves es que meditan habitualmente, lo que les ayuda a relajarse, a cultivar el optimismo y tiene un gran sentido del humor. Todo ello les ayuda a mantener una rica red de vínculos con familiares y con la comunidad, donde unos a otros siempre se cuidan, tanto en el aspecto emocional, como también en el financiero y en el social.
LOS ANCIANOS EN OKINAWA DISFRUTAN DE UNA GRAN RESPETO SOCIAL:
 "Hay un elemento cultural, y es que la gente de Okinawa forma una comunidad muy unida en la que es importante el YUIMARU, que en Japonés significa el círculo de relaciones".
Frente a otras sociedades, los ancianos japoneses afrontan la vejez con la complacencia y el disfrute que el confucianismo y el budismo que impregna sus vidas confiere a los más mayores.
A diferencia de lo que sucede habitualemte en Occidente, en Okinawa los ancianos disfrutan de gran respeto social.
KANREKI o "comienzo de la edad feliz", se festeja al cumplir los 60 años:
Cuando se llega a los 60 años, se celebra el kanreki, o comienzo de la edad mayor feliz; el TOUKACHI se conmemora a los 88 años y la mayor fiesta de todas es el KAJIMAYA, al cumplir los 97 años, en ella los ancianos visten de rojo, como símbolo de regreso a la juventud, y desfilan a través del pueblo en el que la gente se les acerca para tocarles o estrechar sus manos, pues piensan que de esa manera compartirán salud y longevidad.
EN OKINAWA "Los mayores están viviendo más tiempo, pero los jóvenes están muriendo cada vez más jóvenes".
La espiritualidad de los mayores de Okinawa está presente en el aforismo confuciano de evitar comer hasta saciarse, en la meditación y en la relación que guardan con la naturaleza, que les viene de los principios de la filosofía sintoísta.
En Japón conviven en plena armonía el sintoísmo, bajo cuyos rituales se suele celebrar el nacimiento y el matrimonio; el budismo, que llegó desde China en el siglo VI, destinado, por lo general, para actos funerarios, y el confucianismo, que considera realizada a la persona en tanto que ser social que ocupa un puesto y desempeña una función en una comunidad.
IMPORTANCIA DE LOS RITOS COMO FORMA DE CONSERVAR EL PASADO Y LOS MITICOS LEGADOS. SON TAMBIEN SIMBOLO DE JERARQUIA Y PODER:
El confucianismo da gran importancia a los ritos como forma de conservar el pasado mítico legado, como símbolo de jerarquía y poder, como método de autodisciplina y dominio de uno mismo y como garantía de que la sociedad y el Estado funcionan correctamente.
El estudio de los centenarios de Okinawa demuestra que la longevidad es una cuestión más de costumbres que de genes, dado que los propios habitantes de Okinawa han visto reducida dramáticamente su esperanza de vida cuando se han trasladado a vivir al extranjero, como ocurrió con los que fueron reclutados en 1930 para trabajar en las plantaciones de caucho en Brasil, donde consumieron en abundancia carne de vacuno por ser barata, lo que derivó en una expectativa de vida 17 años menor que la de sus vecinos en la isla.
Pese a la gran influencia estadounidense -en Okinawa está desplegada la mayor cifra de fuerzas militares de Estados Unidos en el país asiático, 18.000 efectivos repartidos en nueve bases-, la gente mayor no ha cambiado apenas o nada sus gustos alimenticios; pero no se puede decir lo mismo del resto, que padece, además de exceso de peso, diabetes, tensión alta y tabaquismo.
NUEVO CENSO DE 2005: Muestra cambios dramáticos en la expectativa de vida de los más jóvenes:
En 2005, la publicación de un censo conmocionó a Okinawa al revelar que la esperanza de vida de los hombres de la isla cayó hasta el puesto 26 de la clasificación mundial y hasta el último de Japón por el aumento de la tasa de suicidios, que llegó ese año a 27,5 por cada 100.000 habitantes.
Las cosas están cambiando. El índice de suicidios se incrementa en Okinawa mientras disminuye en el resto de Japón, y afecta especialmente a la generación de los nacidos entre 1946 y 1949 por encontrarse en el momento crítico en sus vidas, en que hacen frente a su próxima jubilación y en que son más susceptibles a desarrollar depresión por la edad, aseveran responsables del Centro de Bienestar Psiquiátrico de Okinawa.
Suzuki ha subrayado "la paradoja de Okinawa", es decir, la curiosa convivencia de los jóvenes fumadores y obesos por adoptar la forma de vida estadounidense de desplazarse siempre en automóvil, pasar el tiempo libre en centros comerciales e ingerir comida basura, y las personas más longevas del mundo que llegan a esas edades en excelente estado físico y mental.
El experto establece una relación directa causa-efecto entre la instalación de las bases estadounidenses en Okinawa y la pérdida de las saludables costumbres.
El primer McDonald's de Japón no se abrió en Tokio, sino en esa isla en 1976, que hoy cuenta con el mayor porcentaje de hamburgueserías de todo el país (8,19 por 100.000 habitantes).

4/1/12

Pensamientos positivos y meditación potencian la inmunidad y contribuyen a la curación - Dr. Deepak Chopra



Las personas que son observadoras habrán notado que recientemente la medicina convencional está siendo cada vez más dura y va en contra del pensamiento positivo.
Algunas encuestas de investigación en el sector concluyen que las tasas de recuperación del cáncer, por ejemplo, no son más altas entre los pacientes que toman una actitud positiva sobre su lucha contra la enfermedad. Los estudios que demuestran lo contrario han sido pequeños y, según sus críticos, seriamente defectuosos.
Es comprensible que cualquier persona quede desconcertada. Este parece ser otro ejemplo de los duelos de información, donde los hallazgos de un estudio se contradicen, dejando al público en un estado de confusión.
Los médicos también están confundidos: decir a sus pacientes que mantengan el ánimo siempre ha sido parte de sus métodos. Hasta hace unas décadas, era un procedimiento estándar no informar a un paciente moribundo de la gravedad de su condición, lo que implica un acuerdo tácito de que oír malas noticias no es bueno para los enfermos.
Al mismo tiempo, otros médicos quieren proteger su profesión, pocos quieren cruzar la línea y apoyar la noción de que la manera en que piensas puede trabajar con tanta fuerza como la medicina real. Vamos a ver si algo de esta confusión puede ser aclarada.
El pensamiento es medicina real: Así lo demuestra el efecto placebo. Cuando se administra una píldora de azúcar en lugar de un medicamento con receta, un promedio de 30% de los pacientes muestra una respuesta positiva. Lo que causa esta respuesta no es una sustancia física sino la actividad de la conexión mente-cuerpo. Las expectativas son poderosas. Si tú piensas que te han dado un medicamento que te hará mejorar, a menudo eso es suficiente para que mejores.
Esto implica que una persona debería ser capaz de desencadenar el efecto placebo en sí misma. Sin embargo, hay una ilusión psicológica involucrada. Quita la figura de autoridad en una bata blanca que te dice que estás tomando un medicamento eficaz, y súbitamente, la píldora de azúcar es sólo una píldora de azúcar. No puedes engañarte a ti mismo cuando sabes cuál es el placebo.
Si embargo, esta no es toda la verdad. No podemos negar que la conexión cuerpo-mente es poderosa. Entonces, ¿existe un efecto placebo que no implique engañar al paciente? ¿Puedes activar tus propias defensas internas a través de tu manera de pensar?
Evitar la enfermedad y sanar en las primeras etapas
Aquellos que creen en el pensamiento positivo dicen que sí puedes activar tus defensas con el pensamiento. Yo creo que la situación es más matizada. Por el lado favorable, los estudios que desacreditan el pensamiento positivo lidian con pacientes muy enfermos luchando por recuperarse de enfermedades graves. No comentan sobre cómo el pensamiento positivo podría evitar la enfermedad o cómo podría afectar a alguien en las primeras etapas de la enfermedad.
El verdadero punto no es rescatar a un paciente moribundo sino mantener el bienestar.
¿Te hace bien el pensamiento positivo? En este momento, existen distintas opiniones, con el auge de la genética, muchos trastornos claramente tienen disparadores que se originan en nuestros genes.
En la mente del público, escuchar que el cáncer o la diabetes son actos genéticos actúa como la autoridad final. Por suerte para el campo del pensamiento positivo, esa actitud fatalista está equivocada. Los genes son dinámicos, no fijos; responden al entorno, comportamiento y actitudes de una persona. De hecho, un estudio ahora famoso en Suecia mostró que una tendencia a la diabetes puede ser fuertemente afectada por la dieta que tu bisabuelo comió. Un nuevo campo está estudiando cuánta elección tenemos a nivel genético.
Los hallazgos no son en absoluto completos, sin embargo, no hay nada malo en asumir que tu mente afecta tus genes, ya que hay abundante evidencia para apoyar esta actitud.
La medicina no ha demostrado que la positividad sea una buena prevención, pero vayamos un paso más arriba. Para mí, el problema con el pensamiento positivo es la parte pensante. Requiere esfuerzo ser positivo todo el tiempo. La mente tiene que defenderse de la negatividad, y eso es agotador y poco realista. Puedes tener éxito en calmar el aspecto que presentas al mundo, pero casi siempre hay una lucha oculta debajo de la superficie; o por lo menos hay una buena parte de negación. Ser fanáticamente positivo sigue siendo fanatismo.
La alternativa a pensar es una mente tranquila que está en paz consigo misma. Yo creo que una mente así ofrece los beneficios que no puede dar el pensamiento positivo, y mi opinión es apoyada por estudios que muestran una disminución en la presión arterial alta, el estrés y otros estados de enfermedad entre los meditadores a largo plazo.
LA MEDITACIÓN Y SU CAPACIDAD DE RECUPERAR LOS EQUILIBRIOS PERDIDOS: La meditación es una práctica espiritual, pero también es una práctica mente-cuerpo. Aquí los resultados tampoco son definitivos, en parte porque casi todos los sujetos de investigación tienden a ser los monjes budistas. Necesitamos estudios ampliados basados en sujetos occidentales, eso está claro.
El resultado es que la medicina no puede ser definitiva sobre cómo el estado de ánimo afecta a la salud. Pero si quieres mejorar el estado de bienestar antes de que los síntomas de la enfermedad aparezcan, hay mucho que ganar y ningún riesgo al tratar de alcanzar el mejor estado mental posible.

21/5/10

La compasión: además de ser un poderoso antidepresivo es la emoción que nos hace más humanos - Dr.Matthieu Ricard

ENTREVISTA del Dr. Eduard Punset al Dr. Matthieu Ricard: LA CIENCIA DE LA COMPASION (Programa REDES de Eduard Punset, emitido por TVE el 16 de mayo de 2010). !!!Guardar y ampliar la imagen para estudiarla detenidamente!! Eduard Punset: Hoy redes se acerca al estudio de la compasión desde el lado de la ciencia por una parte y desde el lado de la contemplación, tan ejercitada por los monjes budistas, por otra parte, que llevan siglos utilizando esta técnica de la meditación. Y lo hacemos de la mano de un gran biólogo molecular que al mismo tiempo es monje budista. Me refiero a Matthieu Ricard. Matthieu RICARD es hoy por hoy el parangón de la meditación, tanto como de la búsqueda de nuevas materias con las que complementar nuestro instrumental para gestionar las emociones. Mathieu Ricard nació en Paris, es un científico, especializado en biología y genética, y desarrolló tempranamente una prometedora carrera de genética celular en el Instituto Pasteur, la que abandonó para convertirse en monje budista, hace 35 años. Es traductor del Dalai Lama y es también un renombrado fotógrafo. Desarrolla importantes actividades humanitarias en Tibet y Nepal, con más de 15.00o niños.
Es escritor exitoso con la publicación de libros como:
- En defensa de la felicidad (una guía para desarrollar el conocimiento más importante de la vida, expone las falsas y limitadas conjeturas que tenemos sobre nuestro potencial como seres humanos y nos demuestra que la verdadera felicidad no sólo es posible, sino que sería un derecho desde el nacimiento).
- El Monje y el Filósofo (diálogos con su padre, el filósofo Jean Francois Revel).
- El Quantum y el Lotus.
- Es además autor y fotógrafo de “Viaje hacia la iluminación“, “los Monjes Danzantes del Tibet” y de los fotolibros: “Himalaya Budista” y “Tibet, un Viaje hacia el Interior“.
http://www.redesparalaciencia.com/2871/redes/2010/redes-60-la-ciencia-de-la-compasion
LA FELICIDAD ES UNA FORMA DE SER: Según MATTHIEU RICARD la felicidad no es una sucesión interminable de placeres que terminan en el agotamiento, sino una forma de ser. Y si es así ¡no deberían nuestros hijos aprender en el colegio a ser felices y también a ser buenos!!! No es acaso lo que desean cualquier madre y padre de hoy en día: Para permitir aflorar la compasión y la naturaleza buena que todo individuo lleva dentro, la ciencia está descubriendo los beneficios de la meditación. Aprender a meditar puede ayudarnos a convivir con una mente más clara y más hábil a la hora de lidiar con las emociones negativas y fomentar las emociones positivas. Eduard Punset: Matthieu Ricard, nos encontramos hace varios años, ... bueno, tal vez no fuera el principio, pero casi, de este encuentro, ¿no? este encuentro que es entre los científicos occidentales y los contemplativos budistas. De hecho, tú has sido ambas cosas, porque sé que eres biólogo, y un gran biólogo, pero a la vez cuentas con una larguísima experiencia como budista contemplativo. ¿Hemos obtenido alguna cosa de esta mezcla de dos fuentes de la cultura? Matthieu Ricard: Sí, creo que hay varias cosas nuevas en muchos ámbitos distintos. En el ámbito personal, resulta apasionante formar parte de una investigación tan pionera. Creo que la neurociencia contemplativa está en plena edad de oro... y es muy inspirador participar en esta era de descubrimientos magníficos. Además, desde la perspectiva budista, la idea es contribuir con algo a la sociedad. Si pudiéramos ayudar a lograr que las personas encontraran más equilibrio emocional, forjaran una sociedad más compasiva y fueran más felices y más altruistas, sería estupendo. Por ejemplo, el año pasado empezamos a estudiar varios aspectos del amor altruista, de la empatía, la compasión con objeto y sin objeto... de una manera muy detallada, relacionándolo todo con los fenómenos cerebrales. Queremos saber cómo se pasa de la benevolencia a la empatía, a identificarse con el que sufre, y luego a la compasión, que es el deseo de que los demás dejen de sufrir y de buscar un remedio para el sufrimiento y su causa. ¿Cuál es el proceso? ¿Cómo funciona? ¿Cómo se relaciona con el cerebro? ¿Hay que sentir el sufrimiento del otro para sentir compasión o no? ¿Basta con el amor altruista? Todas estas cosas se pueden estudiar desde la perspectiva de la meditación y de la neurociencia, y se pueden aunar ambas. Así que es maravilloso. NO ES NECESARIO SER UN MONJE NI PERDERSE EN UNA CUEVA DE LOS HIMALAYAS, CON UN POCO DE DISCIPLINA PUEDE SER SUFICIENTE PARA LOGRAR CIERTO GRADO DE CONTROL MENTAL, COMBATIR EL ESTRÉS Y MEJORAR EL NIVEL DE FELICIDAD DE NUESTRA VIDA: La neurociencia sorprendió a todo el mundo hace algunos años, cuando declaró a Matthieu Ricard como "el hombre más feliz del mundo". Ricard es francés, doctor en bioquímica y trabajó en el Instituto Pasteur con el Premio Nobel Jack Monod y luego se reconvirtió en monje budista. Ricard y otros meditadores de larga experiencia fueron sometidos a un exhaustivo experimento con scanneres cerebrales para medir las consecuencias de un tipo de meditación concreto, en el que se genera un estado de amor y compasión pura, no enfocada hacia nada ni nadie en particular. Los resultados mostraron niveles por encima de lo conocido hasta entonces de emoción positiva en el cortex prefrontal izquierdo del cerebro, mientras que la actividad del lóbulo derecho justo en el área relacionada con la depresión, disminuía, como si la compasión fuera un buen antídoto contra la depresión. Y también disminuía la actividad de la amígdala relacionada con el miedo y la ira. Otros estudios han mostrado que el nivel de atención de estos meditadores es mucho mayor que el del resto de la población y pueden mantenerala durante más tiempo. Pero que ocurre con los meditadores novatos, hay algun beneficio para ellos. Para comprobarlo un grupo de empleados de una empresa realizaron 30 minutos diarios de meditación durante 3 meses. A lo largo del estudio los empleados reportaron un descenso en sus niveles de ansiedad y se pudo ver que incrementaban la actividad de su cortex frontal izquierdo, es decir sus emociones positivas. No desesperen no es necesario meterse a monje ni perderse en una cueva de los himalayas, un poco de disciplina es suficiente para lograr cierto control mental y mejorar el nivel de felicidad en su vida.
Eduard Punset: Es fantástico, porque estas dos fuerzas que se unen tenían una idea muy diferente de qué somos. Para gran parte de la ciencia occidental, el ser humano es intrínsecamente malo. Matthieu Ricard: Lo que hay es un culto al egoísmo, y me parece muy extraño, porque no encaja con los datos científicos, sino que se trata de una especie de distorsión a priori. Podemos verlo en la economía, y en algunos aspectos de la evolución... y también en algunos aspectos de la psicología, hay toda una escuela filosófica llamada “egoísmo psicológico” e incluso algo denominado “egoísmo ético” que postula que somos egoístas y que eso está bien, que debemos serlo, que por qué preocuparnos...
E.P: ...que hay que sobrevivir....
M.R: ...que por qué sentirnos culpables si no ayudamos a los demás...¡Me parece la receta perfecta para llegar a la catástrofe completa! Por no hablar de que es profundamente engañoso, porque presupone que cualquier conducta o motivación que parece altruista tiene siempre detrás una motivación egoísta...
E.P: ...una motivación subyacente , no es así...
M.R: Y se convierte en una especie de dogma. Además, en el psicoanálisis, prácticamente todo lo que hacemos está motivado por el “yo, yo, yo”. Si intentas ser bueno, es a costa de algo, vamos, que no es demasiado bueno para tu estado mental. ¡Esta negación del lado bueno de la naturaleza humana me parece terrible! Y es que cualquiera con sentido común vería que los datos sociológicos demuestran que el altruismo verdadero existe. Por supuesto que también somos egoístas a veces, y que hay personas más egoístas que altruistas, pero decir que el altruismo auténtico no existe es una tontería. E.P: Sin embargo, ¡muchos biólogos amigos míos han mantenido durante muchos años que no querían ni oír hablar del altruismo!
M.R: ¡No! !No!, pero mira los datos... por ejemplo, las personas que rescataron familias en épocas de opresión, como con los judíos durante la ocupación nazi; hubo familias que intentaron protegerlos, que los escondieron en su casa. No eran parientes suyos. No pertenecían a la misma religión o al mismo acervo genético. Eran absolutos desconocidos, y no podían esperar nada a cambio. Asumían riesgos enormes para sí mismos y para sus familias... ¿cómo hablar ahí del gen egoísta? Ellos te dirían: “¡por supuesto que tuvimos que hacerlo! Somos parte de la misma familia humana”. A ver si puedes encontrar una motivación egoísta ahí...
E.P: ¡Es imposible!
M.R: ¡Es una tontería! Por eso que hay que explicar la realidad.
E.P: Pero, Matthieu, ¿aceptarías entonces que, al principio de este argumento o de este debate o de esta discusión, el budismo estaba más cerca de la ciencia, en el sentido de que vuestro concepto de la naturaleza humana ...era bueno?
M.R: Bueno, existe un potencial para el bien que siempre está ahí. Es como si un pedacito de oro cayera en el fango y se quedara ahí mucho tiempo... seguiría siendo oro y se podría pulir y limpiar luego. En cambio, si fuera un trozo de caliza, ya podrías pulirlo durante cien años, que seguiría sin convertirse en oro. Esto no es ingenuo, no es otro tipo de dogma. ¡Se basa en la comprensión de cómo funciona la conciencia! En el budismo, lo llamamos “el aspecto luminoso de la mente”. Evidentemente es sólo una metáfora, la mente no brilla en la oscuridad, pero... ¿por qué hablamos de luz? Pues porque es como una antorcha con la que se enfocan varias cosas: la luz no se ve modificada por lo que ilumina. Si ilumina un montón de basura, no se vuelve sucia, si ilumina un montón de oro, no se vuelve más cara. La naturaleza básica de la conciencia permite muchos contenidos distintos: el odio, el amor, los celos, el júbilo... todo.
E.P: Pero la conciencia es la misma...
M.R: Son conceptos mentales que se deben a muchas causas y condiciones, pero la naturaleza fundamental de la conciencia no está determinada; tiene el potencial de ir en cualquier dirección. La idea es que, incluso de un modo experimental, si miramos la mente, la conciencia básica está detrás de cada pensamiento, de cada emoción. Siempre está ahí y no está condicionada; somos conscientes, y eso permite la transformación de la mente. NUESTRO ESTADO MENTAL, LA FORMA COMO interpretamos lo que nos sucede es lo que realmente determina nuestro grado de felicidad y bienestar interno. PENSAMOS QUE ESE TUMULTO de emociones y pensamientos que nos acosan a diario no son propios que son la naturaleza misma de la mente. CADA IMAGEN ES UN ESTADO MENTAL QUE SE SUCEDE uno a otro de manera casi ininterrumpida CREEMOS QUE ESA SUCESIÓN DE IMÁGENES hermosas, dolorosas o diabólicas, forman parte de nuestra naturaleza intrínseca. SIN EMBARGO PARA LOS BUDISTAS, ESAS IMAGENES, las emociones o los pensamientos, son proyectados en nuestra pantalla cerebral pero no pertenecen a la mente, no son parte suya. Los meditadores son capaces de percibir y enfocar su atención en lo que hay detrás del flujo continuo de pensamiento es decir a la claridad de la pantalla, a esto lo denominan el aspecto luminoso de la mente o "conciencia pura" en donde yace la capacidad de conocer. Subestimamos la capacidad que tenemos de transformar nuestra mente, sin embargo entrenarnos en fijar la atención en dicha claridad nos ayuda a lograr un estado de ecuanimidad o imparcialidad interna que evita que nuestras emociones y nuestros pensamientos nos arracen. Si conseguimos modificar nuestra mente, podemos cambiar nuestro mundo interior, una tarea más fácil y más a nuestro alcance que cambiar las circunstancias externas del mundo en que vivimos.
E.P: Has estado contemplando como budista (y científico que eras antes) durante más de 20 años, ¿no? En el Tíbet...
M.R: ¡40 años!. Siii.
E.P: ¿40 años? ¡Increíble! Tras 40 años, ¿cuáles crees que son las cosas de las que nosotros, en el resto del mundo, nos podemos beneficiar más según tu investigación y tu experiencia?
M.R: Pues bien, creo que es importante conseguir la libertad interior de este proceso mental de odio, celos, arrogancia, deseo obsesivo... con el altruismo y compasión que surgen de esa libertad. Me parece que esto es lo que la humanidad necesita por encima de todo: ¡necesitamos una sociedad más compasiva! Ahora somos interdependientes, así que, si no cooperamos, todos seremos perdedores.
E.P: ¿Y a qué nos referimos por sociedad compasiva?
M.R: Nos referimos a una sociedad n la que tengamos consideración por los demás, nos preocupemos por el prójimo. Mira la economía, ¡todos estos escándalos y crisis son producto del exceso de codicia, de personas a las que no les importan realmente los ahorros que manipulan! ¿Por qué disminuye la calidad de vida? ¿Por qué existe una brecha tan grande entre el norte y el sur? ¿Por qué hay toda esta pobreza? El mundo podría solucionarlo todo fácilmente con los recursos que tenemos. El altruismo es el único rasgo que podría abordar el presente, el medio plazo y el largo plazo.
E.P: Y esto conduciría, con toda probabilidad, a grandes reformas en el sistema educativo.
M.R: ¡Bueno, tiene que hacerlo! No tengo hijos, aunque sí participo en 40 proyectos humanitarios con 15.000 niños para los que construimos escuelas, así que cuento con cierta experiencia tratando con niños. ¿Y qué esperamos cuando educamos a los niños? Convertirlos en seres humanos buenos, personas que sean felices en la vida, que no estén deprimidas y se terminen suicidando..... ¿acaso basta con desarrollar su inteligencia y llenarles la cabeza de información sin desarrollar ninguna cualidad humana? Queremos personas buenas y equilibradas, ¡pero la educación parece estar interesada en cualquier cosa salvo eso! ¡Por tanto, hay algo que claramente falta!
E.P: Lo que estás sugiriendo es que, probablemente, no deberíamos preocuparnos tanto de los contenidos académicos y sí un poco más de las cualidades humanas necesarias para ser felices.
M.R: ¡Por supuesto! Solamente estamos cultivando herramientas. La inteligencia es una herramienta; la información es una herramienta. Y una herramienta se puede utilizar de un modo constructivo, de un modo destructivo o se puede desaprovechar. Se puede usar un martillo para construir una casa, para destruirla, o bien se puede desperdiciar el martillo dejándolo en un cajón y no utilizándolo nunca. Así que una herramienta, por sí misma, sin una intención, sin una actitud, sin un valor, no es absolutamente nada.
"TAL VEZ LA COMPASION ES LA EMOCION QUE NOS HACE MAS HUMANOS": No podemos experimentar compasión por nosotros mismos como seres aislados sino que ésta surge en relación con el otro. Nuestra individualidad de algún modo se suaviza al entrar en relación el dolor y la necesidad de los demás Promoviendo en nuestro interior el deseo de ayudarlos. La filosofía budista considera que la naturaleza del hombre, es compasiva y parte de su entrenamiento mental esta dirigido a fomentar esa compleja emoción. Durante el entrenamiento la parte emocional que nos conmueve y abruma cuando por vez primera vemos el dolor ajeno, deja paso con el tiempo a una compasión más sosegada aunque igualmente profunda. un punto de vista bien distinto que el de occidente, donde tradicionalmente nos hemos reconocido especiales y distintos al resto de la naturaleza. Al comienzo la idea de la supervivencia del más apto fue llevada a extremos por algunos filosofos del siglo XIX como Herbert Spencer quién declaró: “Al débil y al estúpido de la raza se le ha de dejar morir, de modo que el fuerte pueda sobrevivir y la raza humana en su conjunto progresar hacia mayores perfecciones. Afortunadamente pronto se retomó el sentido común y nadie duda ahora de que el hombre pueda alzarse por encima de esa lucha por sobrevivir y que los comportamientos altruistas tienen cabida en la naturaleza. Gracias a los avances científicos vivimos más y en mejores condiciones a pesar de que algunas aplicaciones de la ciencia hayan tenido fines menos nobles. El estudio de las emociones positivas como la compasión es muy reciente y cada día va en aumento. Tal vez sea la hora de dar una vuelta más de tuerca y de incorporar la compasión no solo como objeto de estudio sino como la conciencia de la ciencia que vele por el bien común en todas sus aplicaciones.
E.P: ¿Te puedo pedir un consejo?. Sé que uno de los grandes descubrimientos de la contemplación, del budismo, ha sido perfeccionar la atención, la primera fase del conocimiento, por así decirlo, para concentrarse en algo. ¿Cómo puedo mejorar mi proceso de atención?
M.R: Es cierto, porque incluso si uno quiere cultivar el altruismo, con la mente siempre distraída no podrá cultivar nada. La mente se dispersa aquí y allá. Incluso si estamos sentados, nuestra mente puede ser como la de un mono inquieto, un mono inquieto que va de un lado a otro. Las neuronas se ponen a hablar entre sí, ¡a cotillear! Y en realidad necesitamos una mente un poco más calmada, con más claridad y más estabilidad, si no es así, no podremos hacer nada. En caso contrario, es como si tuviéramos un martillo pero nos temblara la mano todo el rato. Por eso es necesario, de alguna manera, utilizar un objeto de concentración para estabilizar la mente. Te puedes concentrar en cualquier cosa, un objeto, una flor, una imagen mental... pero resulta bastante útil concentrarse en la respiración. ¿Por qué? Pues imagina que te dijera que te concentraras en una luz roja centelleante. Podrías quedarte mirándola, pero tu mente seguiría deambulando, mientras que, si te concentras en la respiración, no puedes verla, es muy sutil, y si dejas de concentrarte es como si lo perdieras, así que fácilmente puedes ver si te distraes o no. Con la respiración solamente ves la sensación. Cuando respiras por la nariz, tienes una ligera sensación en los orificios nasales, y se trata de quedarse sentado tranquilamente, pensar en respirar por la nariz y luego notar la sensación del aire que sale... y entra... y así, unas 21 veces o unos diez minutos. Hacerlo permite calmar la mente. Muchas personas te dirán: “¡Ah, no, no, no! ¡Yo no valgo para eso! Tras 3 minutos, mi mente está completamente distraída”. Es normal. No es culpa de la meditación, es porque la mente no está entrenada y, si no perseveras, nunca aprenderás nada. Así que, en lugar de tener remordimientos o sentirte culpable con ideas como: “¡Yo no valgo para esto!” que al final no dejan de ser más distracción, en cuanto descubras que te has distraído, no pasa nada, tienes que volver a la respiración. Luego, si lo haces durante un rato y lo repites regularmente, verás que la mente se calma, se vuelve más clara, y que puedes utilizar esta mente un poco más flexible para cultivar el altruismo, la compasión o lo que quieras.
REFLEXION FINAL: Con la meditación o sin ella vamos a tener que aprender aquellas materias o habilidades nuevas que no nos han prodigado los sistemas educativos hasta ahora, que son absolutamente necesarias para tener una visión un poco más correcta, menos egoísta, más compasiva del mundo y de nuestras relaciones humanas.
MATTHIEU RICARD se ha referido sobre todo a temas como la focalización de la , el saber trabajar en equipo de manera cooperativa en lugar de solo competitiva, el solucionar conflictos de manera mucho más innovadora y en definitiva de mirar a la naturaleza con mayor transparencia con mayor claridad. Es igual al deportista que ha entrenado su cuerpo para hacer determinadas cosas, de igual manera nosotros debemos entrenar la mente para conseguir los objetivos que nos proponemos. Ademas de meditar sobre la compasión hemos de llevarla a la acción. MATTHIEU RICARD.
Redes 60: La ciencia de la compasión, Matthieu Ricard, emitido el 16 y 19/05/10.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/redes/redes-ciencia-compasion/773091/

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" LA MEDITACIÓN SANA "

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