6/11/10

El agua: la bebida del hombre sabio - Recurso esencial para la vida y nuestra alimentación - Nutrición, actividad física y sana hidratación

En el año 2008 la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), organizó las jornadas "Agua-Hidratación-Salud", para fijar los conceptos básicos sobre la hidratación saludable especialmente en los grupos de mayor riesgo, o sea niños y ancianos. Al finalizar estas jornadas, se estableció un documento conocido como "Declaración de Zaragoza", impulsado por la propia SENC y el Observatorio de la Nutrición y Actividad Física. La Declaración aborda una vertiente cualitativa, en la que se hace hincapié en las necesidades de hidratación y los accidentes derivados de un desajuste en este campo, y otra cuantitativa, que expresa la diferencia existente entre hidratarse con agua o con bebidas edulcoradas.

Estas últimas aportan una ingesta excesiva de más de 200 kilocalorías por cada vaso. Hay que considerar, además, que el cuerpo humano no asimila de igual modo el aporte calórico mediante líquidos que mediante sólidos, lo que hace que se desajuste el termostato.

El agua recurso natural indispensable para la vida y esencial en nuestra alimentación cotidiana. El reconocimiento de la importancia de una correcta hidratación se ha incrementado en los últimos años, y es a partir de este siglo cuando esta área de la nutrición adquiere justificado protagonismo. No obstante, en la actualidad, la información de que se dispone es insuficiente y a veces tergiversada, y por ello existe un desconocimiento por parte de la población acerca de su importancia real.
La ingesta inadecuada de líquidos, aparte de favorecer la deshidratación, puede tener relación con la litiasis renal, con infecciones del tracto urinario, con el cáncer colorrectal, con cáncer de vejiga, con enfermedad dental, con estreñimiento, con alteraciones del metabolismo proteico y lipídico, y con distintas patologías geriátricas y alteraciones cognitivas.

Además de la cantidad de líquidos necesarios para asegurar un balance hídrico adecuado en cada situación fisiológica, es importante tener en cuenta el perfil nutricional de las distintas bebidas y su obligado equilibrio en el conjunto de la dieta.
El agua no es solamente un elemento hidratante, recuerdan los expertos. Tiene también una dimensión terapéutica, lúdica, estética, cultural y gastronómica. Como consecuencia de todo ello, la SENC promueve la "Guía para una Hidratación Saludable" de forma similar a como se elaboraron en etapas precedentes las recomendaciones de alimentación y actividad física.

Decálogo de la Hidratación Saludable
1. Ingerir líquidos en cada comida y entre las mismas.
2. Elegir el agua preferentemente al resto de bebidas, y a ser posible agua con un adecuado contenido en sales minerales.
3. Aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas.
4. No esperar a tener sensación de sed para beber. Disponer de agua u otro líquido a mano.
5. Mantener las bebidas a temperatura moderada, pues si están muy frías o muy calientes se suele beber menos. Niños y ancianos son colectivos que presentan mayor riesgo de deshidratación.
7. Elegir las bebidas de acuerdo con el nivel de actividad física, necesidades de salud y estilo de vida.
8. Aumentar la ingesta de líquidos en ambientes calurosos y antes, durante y después del ejercicio.
9. Si está vigilando la ingesta calórica o el peso consuma siempre agua y bebidas bajas en calorías.
10. Diez raciones de líquidos al día es una buena referencia para una correcta hidratación (1 ración equivale a 200-250 ml).
La Pirámide de la Hidratación Saludable
La SENC también hace énfasis en la llamada "Pirámide de la Hidratación Saludable", y recuerda que es imprescindible que el perfil hídrico tenga una estructura compatible con una dieta saludable. En esa pirámide se han clasificado los diferentes tipos de bebidas y se han organizado en diferentes niveles, de manera que las ubicadas en la base serán las de consumo habitual frecuente y las situadas hacia el vértice, de consumo esporádico u ocasional.
Se ha configurado la pirámide de la hidratación a modo de guía similar a la planteada para la alimentación saludable y la actividad física. Se busca un equilibrio entre todas las fuentes de líquidos que potencialmente pueden formar parte de la alimentación habitual.
Es imprescindible que este perfil hídrico tenga una estructura compatible con una dieta saludable. A tal fin se han clasificado los diferentes tipos de bebidas y se han organizado en los diferentes niveles de la pirámide en orden inverso a la frecuencia de consumo recomendable, de manera que las bebidas ubicadas en la base serán las de consumo habitual frecuente y las situadas hacia el vértice de consumo esporádico.

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